
Tristan und Isolde regresa al Gran Teatre del Liceu de Barcelona como una experiencia de alta intensidad emocional, donde Richard Wagner convierte el amor en un territorio sin refugio posible. Esta nueva producción apuesta por la introspección y la tensión sostenida, más que por el exceso. El resultado es una noche wagneriana absorbente, exigente y profundamente conmovedora.

Algo muy importante sucedió la noche del veintiocho del pasado mes en el Gran Teatre del Liceu con el estreno de GÖTTERDÄMMERUNG (“El ocaso de los dioses”) de Wagner, que no se podía ver en la casa desde verano de 2004. La última jornada de la tetralogía “Der Ring des Nibelungen” (“El anillo del nibelungo”), terminaba con el reinado de la mitología nórdica.




