
El Gran Teatre del Liceu de Barcelona volvió a rendirse anoche ante el magnetismo de Juan Diego Flórez, acompañado al piano por Vincenzo Scalera. Lo que sobre el papel era un recital al uso se transformó en una experiencia musical de alto voltaje, donde la inteligencia del programa y la madurez artística del tenor convirtieron la velada en un auténtico viaje expresivo.

Tras su paso por Madrid (15 de Enero) y previo a su paso por Bilbao (21 de Enero), Javier Camarena pisaba anoche por primera vez y con gran seguridad las tablas del Palau de la Música Catalana de Barcelona para presentar un recital basado en grandes obras de Donizetti, canción napolitana y mexicana.




