
El Gran Teatre del Liceu de Barcelona presenta estos días (y durante un corto periodo de tiempo el próximo mes de Abril), la última ópera creada por Mozart. La Clemenza di Tito, es un “drama serio per musica” en dos actos con música de Wolfgang Amadeus Mozart con libreto en italiano de Caterino Tommaso Mazzolá, basado en el original de Pietro Metastasio.

El Teatro Real repone la exitosa producción de 2015. La innovadora puesta en escena de Suzanne Andrade y Barrie Kosky fue y sigue siendo un espectáculo sorprendente. La flauta mágica en clave de cine mudo, con un juego escénico divertido y de un excelente gusto estético.

Idomeneo, de Wolfgang Amadeus Mozart se hace con las tablas del Teatro Real. Llevando la historia de los años posteriores a la guerra de Troya a un mar contemporáneo, esta nueva producción levanta opiniones encontradas. Destacando la orquesta y el coro y decepcionando en lo escénico.

El Teatro Real estrena su temporada del 200 aniversario con una ópera nunca vista en la capital. Lucio Silla de Mozart, una arriesgada apuesta, compuesta por Mozart en su adolescencia con unas exigencias vocales pocas veces vista en la ópera. Densidad, elegancia y mucha mucha ópera clásica.

La ópera Bastián y Bastiana, escrita por Mozart a los 12 años, actualizada por los Jóvenes Cantores JORCAM en El Escorial. Ana González se ocupa de la dirección musical y Marina Bollain de la dirección de escena. En este montaje Bastian y Bastiana estudian bachillerato en un instituto actual.

El Gran Teatre del Liceu ha estrenado una apoteósica puesta en escena de Don Giovanni. Un montaje que se vale de la alta tecnología como principal aliada para integrarla en la narración operística de una manera sublime, sirviendo siempre al contenido original. La propuesta de Kasper Holten destaca, además, por la elección de un elenco tan inspirado como adecuado.




