
Hay óperas que se sostienen en la belleza de su música y otras que exigen una verdad emocional casi incómoda. Werther, de Jules Massenet, llega al Gran Teatre del Liceu de Barcelona con una reposición centrada en la intimidad y fragilidad de sus personajes. Y lo hace con un atractivo difícil de ignorar: ver a un tenor en pleno ascenso enfrentarse a uno de los roles más exigentes del repertorio.

El pasado 1 de noviembre se cumplieron 100 años del nacimiento de la grandísima soprano Victoria de los Ángeles. Para conmemorarlo, el Gran Teatre del Liceu de Barcelona ha celebrado una fenomenal gala lírica en la que han participado 10 cantantes de talla internacional, repasando los temas más importantes de la carrera de Victoria en un homenaje a su vida y a su arte.

Ante la situación de alarma sanitaria que la sociedad española está viviendo y que obliga a los ciudadanos a permanecer recluidos en sus domicilios. El Teatro Real de Madrid y el Gran Teatre del Liceu de Barcelona quieren contribuir a hacer más llevaderos estos difíciles días compartiendo con todos lo que mejor sabe hacer, música, teatro y ópera. Y es que, con ópera todo se lleva mejor.

El Gran Teatre del Liceu llega a un punto culminante de la presente temporada con una magnífica aproximación al WERTHER de Jules Massenet. La puesta en escena de Willy Decker deslumbra a un público que, en la tarde del estreno, encumbró a Piotr Beczala como primera figura lírica tras exigir, mediante calurosísima ovación, el bis de “Pourquoi me réveiller”.

A la espera de hacerse pública la programación completa el próximo 31 de agosto, Temporada Alta presenta tres producciones de directores que, hasta ahora, no habían actuado nunca en nuestro país.




