
Cierra temporada el Teatre Lliure de Barcelona con una propuesta de Andrea Jiménez: Contra Antígona, una aproximación al texto de Sófocles sobre el poder, la justicia y las leyes morales. Victoria Spunzberg colabora en una dramaturgia en la que, cada noche, los personajes dialogan con catorce espectadores voluntarios del público.

En Madrid, la sala El Umbral de Primavera acoge Del amor al NoPor, una obra escrita y dirigida por Yaiza Ramos que narra cómo el visionado accidental de un VHS porno durante la infancia de una niña desencadena un viaje onírico. La pieza indaga en la construcción sociocultural de la sexualidad femenina, el consentimiento y la dificultad de reconstruir el deseo tras la normalización de la violencia mercantilizada en la pornografía.

El firmament se presenta estos días en la Sala Petita del Teatre Nacional de Catalunya de Barcelona como una adaptación que traduce no solo un texto de Lucy Kirkwood, sino también un contexto. Gara Roda dirige a catorce actrices y un solo actor en esta suerte de fábula catalana sobre la democracia, atravesada por una cuestión central: qué formas adopta el poder cuando cambia de manos, cómo se ocupa ese espacio y de qué manera se ejerce.

El Teatre Lliure de Barcelona cierra la temporada del Espai Lliure, su sala pequeña, con un autor muy poco representado en la ciudad condal: Jon Fosse. Dramaturgo noruego y Premio Nobel de Literatura, con más de veinticinco obras a sus espaldas, el Lliure presenta ahora El fill, en versión dirigida por Ferran Utzet y con traducción de Laura Segarra Vidal.

El pasado jueves, Un monstruo viene a verme, la adaptación de LaJoven de la novela de Patrick Ness, llegó al Teatro Arriaga Antzokia. Bajo la dirección de José Luis Arellano García y con la traducción de David R. Peralto, la función aterrizó en Bilbao convertida en una experiencia física, emocional y profundamente sensorial.

En el Gran Teatro Pavón de Madrid se presenta la obra Yo solo quiero irme a Francia, una pieza que profundiza en la memoria familiar y las herencias emocionales. A través de sus protagonistas, la historia explora la relación entre tres generaciones de mujeres que enfrentan sus propios anhelos y frustraciones en un contexto de tragicomedia.

La Sala Beckett de Barcelona acoge estos días Tinc un bosc al cervell, una suerte de drama-thriller psicológico escrito por la alicantina Guadalupe Sáez que se adentra en la pérdida, los vínculos familiares y la gestión del silencio, cuando este deja de serlo.

Nave 73 de Madrid acoge Giselle la última propuesta de La Ferviente Compañía que reinterpreta el mito del ballet romántico desde el teatro-danza. La pieza explora el deseo femenino y los anhelos frustrados a través de una actriz y un cuerpo de baile de no bailarines. La obra culmina en una experiencia relacional donde la protagonista invita al público a confrontar sus propios límites.

La sala NAVE 10 Matadero de Madrid presenta Niebla, bajo la dirección de Fernanda Orazi. En esta pieza, el protagonista se sacrifica para ver lo que nosotros no podemos, explorando la trágica frontera entre realidad y ficción. La propuesta reivindica la figura de Augusto Pérez a través de la sobriedad y el riesgo formal.

La obra Casi ninguna verdad se representa en el Teatro Valle-Inclán de Madrid, en la sala Francisco Nieva, como una propuesta del Centro Dramático Nacional que cuestiona los límites de la representación. A través de un dispositivo que simula una conferencia, la pieza evoluciona hacia un juego metateatral sobre el engaño y la construcción de la realidad.




