
Hay óperas que se sostienen en la belleza de su música y otras que exigen una verdad emocional casi incómoda. Werther, de Jules Massenet, llega al Gran Teatre del Liceu de Barcelona con una reposición centrada en la intimidad y fragilidad de sus personajes. Y lo hace con un atractivo difícil de ignorar: ver a un tenor en pleno ascenso enfrentarse a uno de los roles más exigentes del repertorio.

Ópera de Tenerife presentó en el Auditorio de Tenerife la nueva producción Roméo et Juliette de Charles Gounod, donde propuso una versión centrada en el enfrentamiento entre generaciones, yendo más allá de la conocida historia de amor y profundizando en un entorno de violencia que pasa de generación en generación. Toda una declaración de intenciones para ver el clásico de Shakespeare con otra mirada.

El Teatro de la Zarzuela de Madrid ofrece un programa doble durante el mes de abril: El bateo, de Federico Chueca y La Revoltosa, de Ruperto Chapí; dos sainetes líricos de patio de vecinos, enredos amorosos y celebraciones varias, una, acercándola a la actualidad, y la otra, alejándola a una estética refinada de los años 50.

Ópera de Tenerife presentó los días 22, 24 y 26 de noviembre su segundo título de esta temporada: Un ballo in maschera, polémica obra de Giuseppe Verdi. Esta puesta en escena es una coproducción entre el Auditorio de Tenerife y el Teatro Regio di Parma.

Ópera de Tenerife subió el telón en el Auditorio de Tenerife el pasado 24 de octubre para inaugurar la nueva temporada lírica y lo hizo con L’Elisir d’Amore, ópera bufa de dos actos compuesta por Gaetano Donizetti y con texto de su asiduo colaborador Felipe Romani.




