
Nuestra tercera jornada en Fira Tàrrega 2017 también ha estado fuertemente delimitada por los espectáculos musicales. Propuestas escénicas en las que la música es tanto hilo conductor como base y pilar específico para el desarrollo narrativo. Dos espectáculos que han sabido combinar su condición de teatro callejero con la logística necesaria para su feliz ejecución.

Con La Cubana, la locura impregna el escenario. «Campanadas de boda” o “Cómeme el coco negro” son ejemplos muy claros de lo que podemos encontrar cuando acudimos a disfrutar de una de sus obras. Pero, esta vez, parece que todo es diferente. El formato (un musical), algo extraño en ellos, les obliga a cambiar.

La Cubana y el Grup Balañá colaboran con la Fundación de Oncología Infantil Enriqueta Villavecchia. Para ello, esta misma noche, 16 de febrero a las 21h, la conocida compañía catalana realiza una función solidaria cuya recaudación se destinará integra a la organización.

A sus casi 30 años de historia La Cubana ha decidido lanzarse al género musical. El texto elegido ha sido un sainete escrito en 1917 por Santiago Rusiñol. La entrada del Coliseum ha servido de escenario para la presentación a los medios, ocupando además parte de la Gran Via donde se han escenificado tres números musicales.

A partir del mes de septiembre La Cubana estará en el Teatro Coliseum de Barcelona con su nuevo espectáculo GENTE BIEN: EL MUSICAL. Las entradas ya están a la venta.

El primer instante de SEMBLA QUE RIGUI ya nos atraviesa con una plasticidad hermosa e inesperada: el monólogo arranca en la oscuridad, con un telón que parte la actriz Mont Plans y por el que brevemente vislumbramos una luz cegadora y algo que pudieran ser nubes o las blondas interiores de un ataud.

«Ya imagino lo que dirá la gente cuando vengan a decirme el último adiós. Si es que viene alguien: «Se la ve tranquila». «¡Parece que duerma!» «¡Ha quedado muy bien!» «De hecho, ¡ha quedado bien igual!» «No, ¡ha quedado mejor que cuando estaba viva!»




