
En el Teatro de la Zarzuela de Madrid arranca la temporada lírica con La verbena de la Paloma, una emblemática producción del célebre sainete de Tomás Bretón con libreto de Ricardo de la Vega. La propuesta revive el casticismo, la picaresca y el dinamismo popular del Madrid decimonónico mediante una luminosa puesta en escena que ensalza el patrimonio lírico con frescura, humor y vitalidad contagiosa.

El Teatro de la Zarzuela de Madrid ofrece un programa doble durante el mes de abril: El bateo, de Federico Chueca y La Revoltosa, de Ruperto Chapí; dos sainetes líricos de patio de vecinos, enredos amorosos y celebraciones varias, una, acercándola a la actualidad, y la otra, alejándola a una estética refinada de los años 50.

Comienza temporada del Teatro de la Zarzuela con un gran estreno, y un elenco “fusión” que parece calmar la tormenta del final de la temporada anterior. Katiuska, con Ainhoa Arteta, dirección de Emilio Sagi y escenografía de Daniel Bianco. Levantamientos populares, nobleza asediada, y dos triángulos amorosos: es Ucrania 1917, pero podría ser España 2018.




