
Las mejores comedias suelen partir de situaciones que cualquiera podría haber vivido. Los del camping, que se representa en el Teatro Fígaro de Madrid, arranca con un camping, una comida familiar y la celebración de una jubilación, los ingredientes de un día cualquiera de verano, hasta que una decisión inesperada hace saltar por los aires el equilibrio de toda una familia.

Aída y Vuelta llega a los cines como un regreso al barrio tras muchos años: todo ha cambiado, pero nada se ha ido del todo. La película apela directamente a la nostalgia de la serie que se despidió el 8 de junio de 2014, dejando tras de sí una década de personajes excesivamente humanos, chistes afilados y una radiografía popular de la España de entonces.




