
El Teatro de la Abadía de Madrid acoge la nueva dramaturgia y dirección de uno de los nombres más pujantes de la escena teatral nacional, María Goiricelaya. Ni flores, ni funeral, ni cenizas, ni tantán propone una reflexión sobre cómo nos preparamos para la muerte, sirviéndose del paralelismo del Camino de Santiago.

Nave 10 Matadero de Madrid nos propone pasar Tres noches en Ítaca. Una estancia escrita por Alberto Conejero y dirigida por María Goiricelaya, en la que Cecilia Freire, Marta Nieto y Amaia Lizarralde interpretan a tres hermanas que se reencuentran para enterrar a su madre.

El relato El nadador de aguas abiertas del periodista y escritor Adam Martín Skilton ha sido adaptado por María Goiricelaya y se representa sobre las tablas del Teatro Pavón de Madrid. Una preciosa historia de amistad entre dos hombres con el mar y la orilla como paisajes de fondo.

Tras ganar el Premio Max a la mejor adaptación o versión de obra teatral, por fin llega al Teatro Fernán Gómez de Madrid el Yerma de La Dramática Errante, sello artístico de Ane Pikaza y María Goiricelaya, actriz y autora y directora de su inspiración en el texto de Federico García Lorca para hablarnos del deseo y obsesión de esta mujer por ser madre.

Precedida por conatos de censura y protestas, Altsasu de María Goiricelaya, producida por La Dramática Errante, llegó finalmente al Teatro de la Abadía de Madrid para ofrecernos una visión poliédrica del mediático “caso Alsasua”. La propuesta planteada como un teatro documento, entre la ficción y el documental, tiene como objetivo restañar heridas interpelando al espectador sin enjuiciar.




