
Hay títulos que no necesitan presentación, pero sí una mirada renovada que los sacuda del polvo de la tradición. Manon Lescaut, de Giacomo Puccini, regresa al Gran Teatre del Liceu de Barcelona con una propuesta escénica que divide y provoca, en una de esas veladas donde el aplauso convive con la incomodidad.

El Gran Teatre del Liceu de Barcelona escenifica estas semanas la producción Manon Lescaut. Una de las óperas más populares de Giacomo Puccini cuya producción se realiza en conjunto con el Teatro di San Carlo de Nápoles y el Palau de las Arts Reina Sofía de Valencia. Una ópera que en momentos, por su narrativa, peca de incoherente.




