
Dinamarca puede verse estos días en la Sala Beckett de Barcelona. Una nueva aproximación al universo de Lluïsa Cunillé que convierte el escenario en un espacio suspendido entre la memoria, el desencanto y los fantasmas emocionales que nunca terminan de desaparecer.

Puig Antich. Cas Obert convierte la memoria en experiencia escénica. El montaje vive su tercera temporada en la antigua cárcel de La Model de Barcelona, con solo tres funciones los días 3, 9 y 10 de marzo. Una breve reposición que se despide hoy con entradas agotadas, confirmando que la historia que cuenta sigue interpelando al público.

En La Villarroel de Barcelona, Els Fills irrumpe como un drama íntimo que golpea sin alzar la voz. Un reencuentro, un pasado nuclear y una herencia moral que incomoda bastan para atraparnos desde el primer minuto. La obra convierte una conversación aparentemente cotidiana en una grieta por la que se cuelan la culpa, la memoria y el miedo al futuro.

Respaldada por el éxito rotundo de su estreno catalán y por haber recibido el Premio Nacional de Literatura Dramática 2025, El imperativo categórico, texto y dirección de Victoria Szpunberg, llega al Teatro de la Abadía de Madrid con las entradas agotadas antes incluso de levantar el telón.

La sala Francisco de Nieva del Centro Dramático Nacional de Madrid acaba de tener en cartel Vulcano, de Victoria Spunzberg, una comedia de misterio sobre una familia lidiando con el drama de un incendio en su comunidad. Aquí no hay quien viva meets The Office meets White Lotus de extrarradio.

Andrea Jiménez triunfa en la cartelera teatral madrileña con Casting Lear, su primera propuesta en solitario. La obra se represente en el Teatro de la Abadía de Madrid, para reflexionar sobre la paternidad, el amor y también el perdón. Un espectáculo que se mueve entre la ficción y la realidad y que cuenta con un actor distinto en cada función.

El Teatro Pavón de Madrid presenta una versión, dirigida por David Selvas, en clave musical del clásico La importancia de llamarse Ernesto. Un espectáculo teatral con mucho ritmo y que está protagonizado por un elenco de lujo que hace las delicias del público.

La Compañía Solitaria ha estrenado Mal de coraçon en el Teatre Nacional de Catalunya en Barcelona. Una obra con autoría de Victoria Szpunberg, dirección de Andrea Jiménez, e interpretaciones de Júlia Barceló, Pol López y Pau Vinyals que mezcla lo místico con las historias de tres personajes que no logran situarse en el mundo.

El Teatre Lliure estrena La malaltia, docudrama escénico a partir de El mal de la joventut de Ferdinand Bruckner. Una idea de Juan Carlos Martel Bayod que quiere acercarse al desencanto y disidencia vital de los jóvenes de hoy en día a partir de una recargada y multidisciplinar simultaneidad escénica. Una propuesta teórica interesante y un resultado revuelto y desconcertante.

La Sala Beckett de Barcelona dedica un extenso ciclo a la figura de Lluïsa Cunillé. De entre todas las propuestas presentadas son las aproximaciones de Centaure Produccions y La Ruta 40 a El Jardí y Els subornats, respectivamente, las que más ahondan en el desconcierto y la fascinación que todavía a día de hoy provocan las piezas de la autora.




