
En el Teatro del Barrio de Madrid, La mujer fascista irrumpe en escena para retratar las tripas del poder y la violencia en la noche de insomnio previa a una investidura presidencial. Una propuesta filosa sobre la exposición pública, la ambición y los pliegues más oscuros del discurso político.

El pasado jueves, Un monstruo viene a verme, la adaptación de LaJoven de la novela de Patrick Ness, llegó al Teatro Arriaga Antzokia. Bajo la dirección de José Luis Arellano García y con la traducción de David R. Peralto, la función aterrizó en Bilbao convertida en una experiencia física, emocional y profundamente sensorial.

El Teatro Clásico comienza la temporada en su sede de Madrid con Fuenteovejuna. Rakel Camacho aborda una actualización del texto de Lope de Vega en el que consigue la filigrana de respetar su esencia y construir una propuesta propia impactante tanto sensorial como narrativamente.

Un monstruo viene a verme llega al Teatre Apolo en Barcelona. Bajo la dirección poética de José Luis Arellano García y gracias a la sensible traducción de David R. Peralto, esta producción de LaJoven —en colaboración con la Asociación Española Contra el Cáncer— convierte el escenario en un espacio teatral y educativo en torno al programa contra el cáncer.

El Teatro de la Abadía de Madrid prolonga su homenaje a la escritora Carmen Martín Gaite por el centenario de su nacimiento con El cuarto de atrás. Adaptación de la novela homónima publicada en 1978 en la que lo mejor son sus intérpretes, Emma Suárez, Alberto Iglesias y Nora Hernández.

Diversidad y visibilidad son las dos máximas de la Lengua Madre que Lola Arias presenta en el Teatro Valle-Inclán de Madrid. Una producción del Centro Dramático Nacional y el Teatre Lliure cuyo punto fuerte es también su debilidad, la frescura de sus intérpretes/activistas.

Manuel Martín Cuenca y Felipe Vega se pasan del cine a las Naves del Español de Madrid con Un hombre de paso, adaptación teatral de un documental de Claude Lanzmann sobre la propaganda con que el régimen nazi ocultar su política de exterminio durante la II Guerra Mundial.




