
Completando el programa doble del comienzo de temporada del Teatro de la Zarzuela, Granada queda completa con La vida breve de Manuel de Falla, con el aliciente de volver a ver a Ainhoa Arteta tras su gélida Katiuska, aquí entregada a su Paco y maldiciendo al ‘mardito parné’ que le alejó de su querer.

Vuelve la zarzuela al Teatro de la Zarzuela, y yo vuelvo al liceo el día de su 164 aniversario para disfrutar de La Tempranica, una breve zarzuela en un acto y tres cuadros, con una propuesta escénica que podría haber sido arriesgada pero que pasa desapercibida para muchos por el derroche de entrega y voces del escenario, vítores incluidos.




