
Josep María Mestres estrena en los Teatros del Canal de Madrid su visión de La dama boba de uno de nuestros clásicos del Siglo de Oro, Lope de Vega. Un trabajo que suena clásico y divertido, pero también actual y sagaz gracias al buen hacer de sus intérpretes.

El Teatro Pavón de Madrid, acoge en su cartelera la obra Nunca he estado en Dublín, una comedia escrita por Markos Goikolea y dirigida por Mireia Gabilondo que nos acerca a una familia llena de secretos y mentiras.

El Teatro Fernán Gómez de Madrid vuelve a acoger Tea Rooms, uno de los éxitos de la temporada pasada, gracias a la muy precisa y empática dirección de Laila Ripoll, su labor adaptando la novela de Luisa Carnés, y un casting formado por seis actrices solventes y capaces en su individualidad y muy complementadas como elenco.

No es nueva la tendencia de la deconstrucción. Tomar de base un texto clásico, conocido, para darle la vuelta como a un calcetín e intentar disfrutarlo desde otro prisma, ya sea este más o menos actual. El Teatro Español pone en escena la popular Mujercitas, en versión libérrima de Lola Blasco, con un resultado que no convence.




