
Anoche, el Teatre Tívoli de Barcelona recibió a una de las grandes leyendas del teatro musical contemporáneo. Patti LuPone aterrizaba en la ciudad con Songs From a Hat, una propuesta tan sencilla sobre el papel como imprevisible en su desarrollo. Y precisamente ahí residió gran parte de su encanto: en la sensación constante de estar asistiendo a algo irrepetible.

El Maldà de Barcelona presenta El meu germà, una divertida y emotiva propuesta teatral y musical dirigida por Marc Artigau i Queralt. La obra explora con humor y sensibilidad la compleja relación entre hermanos —hecha de complicidad, discusiones y afecto—, y también lo que significa crecer sin ellos.

Permagel puede verse estos días en el Espai Texas de Barcelona. La primera novela de Eva Baltasar, convertida ya en una de las voces más reconocibles de la literatura catalana contemporánea, salta ahora a los escenarios en una adaptación tan delicada como contundente.

La experiencia de realidad virtual Space Explorers: THE ISS EXPERIENCE llegará a Barcelona el próximo 1 de julio, invitando al público a descubrir cómo es la vida a bordo de la Estación Espacial Internacional (ISS) a través de una inmersiva aventura inspirada en misiones reales de la NASA.

La nueva Le nozze di Figaro de Mozart, estrenada anoche en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona, llega de la mano de Marta Pazos con una propuesta tan irreverente como fascinante. Color, exceso y sátira se ponen al servicio de una lectura contemporánea sobre el poder, el deseo y las relaciones humanas que difícilmente deja indiferente.

Chroniques puede verse estos días en el Teatre Nacional de Catalunya de Barcelona. La compañía belga Peeping Tom regresa a la ciudad con uno de esos espectáculos que desafían cualquier clasificación posible y convierten el escenario en un espacio donde la realidad, los sueños y la memoria parecen convivir sin reglas.

L’últim àtom puede verse estos días en el Teatre Goya de Barcelona. La nueva propuesta de Jordi Oriol vuelve a demostrar que pocos autores juegan con el lenguaje, las ideas y las contradicciones humanas con tanta libertad como él.

Cierra temporada el Teatre Lliure de Barcelona con una propuesta de Andrea Jiménez: Contra Antígona, una aproximación al texto de Sófocles sobre el poder, la justicia y las leyes morales. Victoria Spunzberg colabora en una dramaturgia en la que, cada noche, los personajes dialogan con catorce espectadores voluntarios del público.

Dinamarca puede verse estos días en la Sala Beckett de Barcelona. Una nueva aproximación al universo de Lluïsa Cunillé que convierte el escenario en un espacio suspendido entre la memoria, el desencanto y los fantasmas emocionales que nunca terminan de desaparecer.

Inútil (un cactus i altres desastres) florece en El Maldà de Barcelona como una de esas propuestas pequeñas en formato pero enormes en sensibilidad. Una terapia pop-folk sobre la depresión, la autoexigencia y el síndrome de la impostora. Y una mirada honesta a todas esas grietas emocionales que solemos esconder bajo la aparente normalidad.




