
Hay creadores cuya llegada a un escenario genera automáticamente expectación. Eso ocurre con Nao Albet y Marcel Borràs, que presentaron en los Teatros del Canal de Madrid Los Estunmen, una propuesta que supone su primera incursión en el universo operístico sin renunciar a las señas de identidad que han convertido su trabajo en una de las voces más singulares de la escena contemporánea.

Hay familias que heredan fotografías, casas o apellidos. La familia Pla-Solina ha heredado el teatro. Travy, en el Teatro de La Abadía de Madrid, convierte esa herencia en materia escénica a través de una propuesta que mezcla clown, autoficción, humor y metateatro para hablar no solo de una familia de artistas, sino también de las tensiones entre tradición y contemporaneidad.

Tras su estreno en 43º Festival del Otoño de Madrid, vuelve a Réplika Teatro la última creación de Marina Otero, AYOUB, un viaje de ida y vuelta al Norte, a Occidente; una reflexión sobre la salvación, el extractivismo, el amor el tiempos del genocidio en Gaza y las fronteras visibles e invisibles del sujeto como objeto de creación en la autoficción. Una genialidad de LA autora bonaerense.

Los outsiders de la anti-cultura catalana de los 70, los de Zeleste, los que Pau Malvido definiera como «malditos» en las páginas de la revista STAR, gente como Pau Riba o Marisa Muñiz, son los protagonistas de Nodi: de gossos i malditos, espectáculo que se presentó en el último Temporada Alta y que ahora ha llegado a El Maldà de Barcelona.

El Teatre Lliure ha estrenado El gegant del Pi, lectura dramatizada donde Pau Vinyals escribe, dirige e interpreta una estimable pieza de autoficción que se convierte también en un valioso ejemplo de radioteatro. Ejecución y confección sobresalientes para esta historia que habla de grandes temas como la identidad o la herencia desde el lado más oscuro de la intimidad del artista.




