
La compañía Nao d’Amores es la encargada de cerrar la temporada en la sala pequeña del Teatro Español de Madrid con una apuesta arriesgada, la puesta en escena de Farsa y licencia de la reina castiza, un correoso e inteligente texto de uno de los grandes, Ramón María del Valle-Inclán.

Dentro de la extensa producción de Pedro Calderón de la Barca destacan tres títulos por encima del resto: El alcalde de Zalamea, La vida es sueño y El gran teatro del mundo. Esta última ha llegado estos días al Teatro Romea de Barcelona, tras estrenarse en Madrid, en una nueva producción a cargo de la Compañía Nacional de Teatro Clásico dirigida por Lluís Homar.

La didáctica barroca que Calderón de la Barca planteara en El gran teatro del mundo llega al Teatro de la Comedia de Madrid en un montaje austero en su escenografía y confusamente lúdico en su estética, pero muy bien planteado en el plano interpretativo y musical por Lluís Homar.

Lo fingido verdadero es, probablemente, una de las tragicomedias menos representadas de Lope de Vega. En esta ocasión, Lluís Homar dirige una arriesgada y fabulosa adaptación sobre las tablas del Teatro de la Comedia de Madrid hasta finales de marzo.

Lo fingido verdadero, quizá la obra más singular de Lope de Vega y muy poco representada, llega al Teatro de la Comedia de Madrid bajo la dirección de Lluís Homar y la brillante interpretación de Israel Elejalde al frente de un solvente elenco.




