
Hay deseos que, cuando se tienen diez años, parecen capaces de sostener un verano entero, como ir a la playa. En Panza de burro, vista en el Teatro del Barrio de Madrid, Severiano García Noda adapta la novela de Andrea Abreu para retratar, con crudeza, humor e imaginación, la infancia de dos niñas frente a un mundo demasiado grande.

Acercarse hoy a El Quijote desde el teatro implica enfrentarse a uno de los grandes retos de la literatura: cómo condensar una obra inabarcable sin perder su esencia. El Quijote en 59 minutos, presentado en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, apuesta por una fórmula clara: volver a la palabra y a la narración como eje central de la experiencia escénica.

El siempre apreciado Carlo Goldoni vuelve a los escenarios de Barcelona de la mano de Els Pirates Teatre, que condensan en El Maldà las tres obras de la Trilogia della Villeggiatura en 90 minutos de comedia, con base clásica, un giro moderno, una decena de personajes repartidos entre cuatro artistas y bajo el título L’estiueig.




