
La compañía teatral Mos Maiorum ha presentado Solar en Nave 73 de Madrid. La obra nos transporta a la dura realidad de unas comunidades rurales que se enfrentan a un proyecto de placas fotovoltaicas que cambiará la vida, paisaje y futuro de los pueblos colindantes para siempre.
En Sant Martí de Tous (comarca de l’Anoia en Cataluña), un pequeño pueblo de 1000 habitantes, existe un proyecto para construir 168 ha de placas fotovoltaicas en suelo agrario. Centrales eléctricas de enormes magnitudes cambiarán para siempre la vida en el pueblo. Espejos negros cableados sustituyen espigas de trigo. Bienvenidos a un ritual catártico en el que multitud de testimonios reales nos hablarán sobre la crisis energética y el modelo de implementación de las energías renovables. Un ágora pública desde donde escuchar voces diversas, cantos atávicos e impactos electromagnéticos. ¿Qué cantarán los trabajadores del campo cuando el campo sea una central energética?
Solar es una creación colectiva de la compañía catalana Mos Maiorum. Una compañía integrada por Ireneu Tranis, Alba Valldaura y Martina Tresserra. Esta última es, a parte de la impulsora de la obra, la propulsora de la resistencia social que viene en forma de la plataforma Salvem Tous.
Solar es un espectáculo-liturgia oficiado por 3 intérpretes/músicos sobre la crisis energética y el negocio de las centrales de placas fotovoltaicas en campos de cultivo de zonas rurales deprimidas; provocando la pérdida de identidad del mundo rural y de la soberanía alimentaria. Un acto litúrgico en el que colisionarán dos mundos en conflicto: trigo y láser, voz y espejo, memoria y cables.
Tras asistir a Solar, no es sorprendente que la obra haya sido finalista de los Premios Max 2024 a Mejor Autoría Revelación. La pasión y el amor de la compañía por la tierra se siente palpable durante toda la obra, llegando a emocionar en lo profundo de la forma en que está expuesta de una manera original y envolvente.
Las actrices se mezclan con el público y se camuflan entre muchas vidas, muchos nombres, muchos acentos y causas, pero todos vivos, reales y realistas. El público, algunos sentados en el suelo, asisten a un foro público donde multitud de voces de todos los colores, opiniones y tendencias se hacen oír mientras el espectáculo de luces y humos nos fuerza a enfrentarnos a contrastes visuales en consonancia con las muchas realidades de los personajes.
Solar, en su aparente sencillez y frugalidad es increíblemente profunda, bien diseñada, pensada para permanecer en el subconsciente y crear una experiencia social, colectiva y conectada. Rara vez en una obra tan independiente el significado y el significante aparecen con tanta calidad visual y un diseño tan potente. Es una delicia sensorial de humo, colores y sonidos que se unen a las personas para transmitir un mensaje duro, fuerte, que incita al movimiento social.
Solar es un espectáculo de luces, una performance, una obra de teatro, un testimonial, un documental y un comentario social todo en uno, un viaje por espacio, tiempo y dimensiones que lleva de lo micro a lo macro, del pasado al futuro y de Tous al mundo. Temas como la pérdida de la identidad, del pasado, el futuro deseado, el alcanzable, la sostenibilidad energética y alimentaria, o la lucha contra las grandes corporaciones y el crecimiento desbocado de un mundo capitalista y cortoplacista se tratan en apenas una hora de manera fluida e hilada al detalle.
Solar no alecciona, sino expone realidades y posibilidades de una forma clara y rotunda, abre discusión y nos regala una ventana a una forma de ver las cosas que quizás no hubiéramos considerado antes de pasear por l’Anoia y atravesar las puertas de la masía.
Crítica realizada por Ariadna Ortega




