
Las últimas, nueva creación de la compañía Cross Border bajo la dirección de Lucía Miranda se erige como una radiografía del colonialismo. ¿Qué es este concepto? ¿Qué significa? Para responder a estas preguntas, el texto de esta obra, que se representa en el Teatro Valle Inclán de Madrid, da a conocer, desde múltiples puntos de vista y voces, la relación entre España y Filipinas.
Miranda, conocida en el sector por su forma de entender el teatro como un espacio social y compartido, vuelve aquí a una de sus señas de identidad: el relato construido desde lo colectivo. Las últimas no nace de una escritura cerrada, sino de un proceso de escucha prolongado. La autora llevó a cabo alrededor de 40 entrevistas a personas vinculadas a Filipinas o con raíces filipinas. Entre ellas, el propio elenco, que aparece en escena no solo como intérprete, sino también desde su propia biografía. De ese cruce entre experiencia y ficción nace el material del espectáculo.
Al mismo tiempo, propone un recorrido fragmentado por distintos episodios que atraviesan la historia compartida entre ambos países. No hay un relato lineal, sino una sucesión de escenas que se cruzan y que permiten al espectador conocer y pensar ciertos pasajes históricos desde nuevas perspectivas: desde la muerte de Magallanes en la batalla de Mactán, pasando por el viaje de Sor Jerónima de la Asunción y sus monjas hacia Manila, el curioso encuentro entre Imelda Marcos y Carmen Polo en un cóctel en El Pardo, el relato de “los últimos de Filipinas” o la exhibición de una tribu filipina en el Palacio de Cristal del Retiro a finales del siglo XIX. En este último punto la actriz Alexandra Masangkay lanza una pregunta que se queda suspendida y que sirve como esencia del discurso: cómo se repara aquello que no se visibiliza.
La obra es crítica, pero sin perder el humor ni el desparpajo, algo que forma parte del sello de Lucía Miranda. Como ya ocurría en montajes como La cabeza del dragón, Caperucita en Manhattan o Fiesta, fiesta, fiesta, la dramaturga y directora vuelve a apoyarse en la comedia, el color y la música para aligerar el relato sin restarle profundidad. La escenografía de Alessio Meloni construye un espacio abierto y mutable, mientras el vestuario de Anna Tusell llena la escena de colores vivos y de personajes en constante transformación. La música compuesta por Nacho Bilbao, con dirección musical compartida junto a Laurence Aliganga, termina de dar forma al universo emocional de la pieza, especialmente en los momentos en los que aparece la Tuna Universitaria Complutense, cuya irrupción aporta una energía festiva y popular tan inesperada como efectiva.
Todo ello se articula gracias a un elenco que combina presencia escénica y una cercanía muy particular con el público: Laurence Aliganga, Julia Enríquez, Chris Angelous Manalo, Alexandra Masangkay, Juan Paños Larrauri, Belén Ponce de León y Belén de Santiago. Asimismo, cabe destacar el bilingüismo entre español y filipino, que atraviesa toda la pieza como un gesto que busca reivindicar una versión de la historia que no siempre ha sido contada.
En conjunto, Las últimas es una obra que se acerca a una historia compleja sin simplificarla, que logra equilibrar lo político y lo emocional con una naturalidad poco frecuente, y que invita a mirar de nuevo aquello que creíamos ya contado.
Crítica realizada por Judith Pulido




