
El Teatro Infanta Isabel de Madrid pone escenario al sofá de Friends: La Parodia Musical. Una obra no autorizada por los creadores de la serie que aterriza en nuestra cartelera desde el Off Broadway de la mano de Saga Producciones, Iria Producciones y Theater Mogul.
Año 1994. La serie de televisión Friends irrumpe en la pequeña pantalla y se convierte en un éxito mundial de 10 temporadas que marca un antes y un después en el mundo de las sitcoms. ¿El secreto? Un elenco con química y una fórmula pegadiza: grupo de seis amigos de veintipocos años que viven en Nueva York comparten risas, desafíos y aventuras cotidianas.
Alguien me dijo una vez que el mundo se definía entre dos tipos de personas: los que veían Friends y el resto de aburridos del mundo. Huelga decir a cuál de los dos colectivos pertenecía esta persona pero lo que está claro es para quién está hecho este espectáculo. Friends: La Parodia Musical es una máquina alimentada 100% por la nostalgia que nos muestra los momentos más icónicos de la serie con alguna mención a cuestiones que todos los fans de la serie nos hemos planteado: Cómo veinteañeros con sueldos base son capaces de pagarse un casoplón en Nueva York, lo mucho que perdió peso Chandler (por vía nasal) entre temporadas, o el progresivo deterioro intelectual de Joey se ven reflejados en un popurrí de versiones de canciones muy conocidas que harán las delicias de los más fanáticos. Sin embargo, puede que a los que no son tan fans de la serie les falte algo, ya que en esencia es un inventario de anécdotas sin un hilo conductor en particular y sin hacer especial burla o crítica.
La puesta en escena tiene al sofá como protagonista central. Una elección minimalista, dadas las características del escenario, pero definitivamente acertada y fiel al formato original de la serie que, junto a un par de cambios leves de decoración y proyecciones de fondo, nos lleva al café Central Perk o al piso compartido de Mónica en apenas segundos.
Los intérpretes por su parte hacen un doble trabajo de imitar los gestos de los actores originales, así como las voces de la versión doblada al castellano y en ambos sentidos se nota un esfuerzo notable en mantener la fidelidad a los personajes, sin duda gracias a la labor de dirección de Jose Saiz. Cabe hacer mención especial a Marta Seguí, que hace gala de una calidad vocal excelente y al camaleónico Kevin Villar quien, a mi parecer, roba completamente el escenario.
En definitiva, Friends: La Parodia Musical es una opción más que recomendada para nostálgicos capaces de citar de memoria capítulos enteros de la serie. Para todos los demás, supongo que lo mejor es que lo descubráis por vosotros mismos, pero preparaos para reír.
Crítica realizada por Daniel Rivera




