
La han bautizado como el nuevo Mamma Mia! pero aunque AMANECE EN EDIMBURGO es un subidón de autoestima, no puede compararse con el mítico musical. Una película sobre el amor incondicional, los secretos del pasado y la inexistencia del mañana, solo, para vivir el presente.
AMANECE EN EDIMBURGO (Sunshine on Leith) es una película musical típica. Dos chicos vuelven del servicio militar en Afganistan a su Edimburgo natal. Allí, se encontraran con sus familias, con la novia que esperaba la vuelta de su amado, con sus amigos… La vuelta no será fácil puesto que la vida que tenían antes de partir ha cambiado. Deberán organizarse, sopesar pros y contras y, sobretodo, pensar qué vida desean llevar y cómo la van a construir.
AMANECE EN EDIMBURGO rezuma alegría y festividad con la música de del grupo escocés The Proclaimers. Si es verdad que si tienes cierta edad, como ya tenemos nosotros, pueden sonarte algunas de las canciones de la película y reconocerte a ti mismo cantando “I’m gonna be (500 miles)”; cosa que nos alegra la tarde para más de una hora. Pero si que es cierto que la música de la película no está tan afianzada intra-generacionalmente como puede estar la de ABBA.
Las interpretaciones de los padres y sus comecocos, realizadas por Jane Horrocks, de la cual somos fans número uno de esta mujer desde hace tiempo (no os perdáis «Little Voice»), y Peter Mullan, es la parte que más disfrutamos de la película. Sus escenas nos hicieron divertirnos y ver la extrema preocupación que tienen todos los padres por sus hijos.
En la parte de los jóvenes protagonistas entendemos muy bien a la novia de Ally, hermana de Davy, y sus pensamientos sobre querer volar en una ciudad que la encierra. Pero más líos tiene Davy con una nueva chica que su hermana le presenta, es «Inglesa».
La película es la adaptación cinematográfica de la obra teatral musical Sunshine on Leith creada por Stephen Greenhorn, estrenada en 2007 y ganadora del Premio TMA al Mejor Musical del Año. El montaje teatral original fue un lleno permanente en Escocia, lo que propició dos giras adicionales de este musical amable, cálido y potente que encantó a público y crítica por igual.
Definitivamente, si como nosotros tienes más de 30 y adoras las canciones de The Proclaimers y a las viejas glorias como Jane Horrocks, estamos seguros que saldrás de la sala feliz y renovado; planteándote tu vida y pensando que hacer mañana.
Si tienes menos de 30 y no conoces The Proclaimers, te enamorarás perdidamente de Edimburgo, una ciudad en la que poco sol se ve poco pero que no dejan de festejar en el Pub cada noche.
*Recomendación: Id a verla en versión original. Disfrutaréis con las entonaciones del inglés como nadie y saldréis cantando la última escena hasta la saciedad.




