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22.07.2024 Críticas / Crónicas, Música  
Cap Roig Festival: John Fogerty – Crónica 2024

Cap Roig Festival, 19 de julio de 2024. Este día pasará a la historia del festival ampurdanés como el día en que un inconmensurable John Fogerty, ofreció ante el afortunado público que pudo asistir a tan exclusivo evento, una edificante lección de ROCK’N’ROLL en mayúsculas.

Antes de empezar el concierto, y en el entorno insuperable de los Jardines botánicos de Cap Roig, pudimos pasearnos por el Village donde se podía palpar una tensa emoción entre una audiencia mayoritariamente veterana que, en muchos casos, lucía con indisimulado orgullo históricas camisetas vintage del artista norteamericano. Fogerty era un artista esperado y eso se notaba.

Minutos previos al concierto, se proyectó en la pantalla del escenario un video en el que el fundador de la legendaria Creedence Clearwater Revival narraba experiencias autobiográficas y explica los motivos de la gira mundial Celebration Tour 2024. Estos no eran otros que celebrar, por todo lo alto, la recuperación por parte del compositor de los derechos de autor de sus propias canciones; algo de lo que ha estado privado nada más y nada menos que cincuenta y cinco años. Menudo calvario.

En un escenario austero y fundiéndose con la finalización del video inicial, John Fogerty, el mítico músico californiano, apareció ataviado con una camisa negra llena de pequeños adornos florales y un bandana roja al cuello para iniciar el show. Lo acompañaban una banda de cinco miembros entre los que destacaban sus vástagos Shane y Tyler a las guitarras, y una sólida base rítmica formada por Jesse Wilson al bajo, Richard Milssap a la batería y Douglas Lamothe al teclado. Ocasionalmente, y cuando era necesario, un saxofonista se unía al escenario.

Sonaron las primeras notas de Bad Moon Rising y el público ya pudo comprobar el estupendo estado de forma de un pletórico John Fogerty que, a pesar de sus 79 años de edad, no paró de moverse enérgicamente por el escenario durante todo el concierto. También cabe destacar el excelente estado de voz que mostró sin decaer en ningún momento durante la hora y media que duró el show. Seguidamente, y sin el freno de mano puesto, sonaron tres trallazos infalibles: Up Around The Bend, Green River y la pantanosa Born On The bayou. Más Madera.

Who’ll Stop the Rain, clásico por antonomasia, fue precedido por una larga introducción en el que un emocionado Fogerty explicó como su esposa Julie recuperó, tras una intensa búsqueda por todos los EEUU, la famosa guitarra Rickenbacker 325 con la que el incombustible guitarrista había tocado en el memorable festival de Woodstock. Contó Fogerty que, hastiado de su banda, abandonado por su novia y mordido por un perro (sic), regaló la susodicha guitarra a un joven vecino para cerrar una etapa de su vida. Cuatro décadas después, su resiliente esposa logró dar con ella para acto seguido ponerla debajo del árbol de Navidad.

En un set list que también contó con otros clásicos de la Creedence Clearwater Revival como Lookin’ Out My Back Door, It Came Out Of The Sky y Have You Ever Seen The Rain?, cabe destacar como punto álgido una enérgica Keep On Chooglin, donde John demostró una superlativa capacidad pulmonar a la armónica.

Una enérgica y agresiva versión de la primitiva Fight Fire, tema perteneciente a The Golliwogs, embrión de lo que seria más adelante la CCR, precedió a temas de la carrera en solitario de la carrera de John Fogerty como serían Rock And Roll Girls, una pastelosa (perdón pero lo tenía que decir) Joy Of My Life, y una tremenda e incendiaria The Old Man Down The Road, donde Shane Fogerty demostró sobradamente que acompaña a su padre por méritos propios.

Y por fin, con Cotton Fields seguida de Down In The Corner el público del Cap Roig Festival dio rienda suelta a su emoción levantándose de sus sillas para no volverse a sentar hasta el final del concierto. Cuantas veces diremos desde estas páginas lo difícil que es mantenerse sentado en conciertos de este calibre enérgico. Fortunate Son, canción de fuerte carga política que Fogerty prohibió utilizar a Donald Trump en sus mítines, puso final al concierto.

Antes de los bises, un Fogerty orgulloso apareció con una botella de champán para brindar con el público y recordar nuevamente el inmenso estado de felicidad en el que está inmerso tras la recuperación de sus derechos de autor.

Con todas las luces de la grada encendidas, colofón de fiesta final con Rockin’ All Over The World y Proud Mary, cantadas a grito pelado por un público rendido ante el espectáculo al que acababan de asistir.

Al salir, caras de felicidad entre el público y colas en las mesas de merchandising para llevarse un preciado recuerdo. Esperamos de verdad que el estado de euforia en el que vive John Fogerty, lo anime a acercarse de nuevo por estos lares. Larga vida al Rock and Roll.

Crónica realizada por David Abarca

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