
Arranca la temporada teatral en Barcelona y lo hace con fuerza. Pero sobre todo con ganas. El Teatre del Raval acaba de estrenar su último proyecto con 9 actores sobre el escenario y sin dejarse ningún detalle atrás. La teranyina, de Agatha Christie, es el nuevo montaje que Empar López sube a las tablas del emblemático teatro del barrio de El Raval.
El triángulo Christie – Raval – López lleva años funcionando dentro de la programación de Barcelona. Con Testimoni de càrrec estuvieron 1 año de funciones y, en total, se cuentan por miles los espectadores que han querido disfrutar estos años del misterio que en las obras de la autora inglesa que en el teatro se han representado siempre se respira.
En esta ocasión, Empar se ha decantado, no por una novela, sino por una de las obras que Christie fue encargada de escribir para teatro (con Margaret Lockwood en mente para el papel principal). A diferencia de todas sus obras, La teranyina contiene puntos de comedia, aunque mantiene el alma de suspense habitual.
Uno de los fuertes de los montajes del Teatre del Raval es el cuidado y esmero que le ponen a escenografía y vestuario. Que en plena pandemia sigan apostando por invertir en un decorado elaborado y un vestuario de la época (en la era del minimalismo escénico) suma puntos de inmediato. El público ya sabe que va a transportarse al Londres de los 50. En este caso, Estanis Aboal se encarga del diseño del espacio y Dress Art del atuendo.
Otra de las cosas que destaca en el proyecto es la batuta de Empar. Aunque ella se considera sobre todo actriz, tiene amplia experiencia en la dirección. Es una directora que siempre ha demostrado un nivel de exigencia elevado para conseguir que los actores den justo lo que ella sabe que la obra necesita para funcionar. Movimientos, muecas, gestos y hasta el último detalle pasan por el ajuste de Empar quien, desde su visión periférica, concede siempre precisión y personalidad a la función. También se ha de decir que sabe rodearse de actores que parecen nacidos para esos personajes.
En La Teranyina, ha tenido la suerte de poder contar de nuevo con Pep Martínez, quien ya destacara en Testimoni de Càrrec y que vuelve hacerlo aquí como el Inspector de Policía. La función arranca un tanto lineal, algo falta de emoción, aunque no se ha de tener muy en cuenta porque en la semana del estreno eso suele ocurrir. Pero si bien es cierto que pasadas más funciones todo se acomoda, también es verdad que el montaje despega del todo en cuanto aparece Martínez y toma las riendas. Actor versátil, al que se le ve completamente acomodado en escena disfrutando de su trabajo. Eduard Benito, como Sir Roland Delahaye, también es uno de los aciertos de la función. Mar Ferrer, quien enamoró a directora y público en El Miracle d’Anna Sullivan, repite junto a Empar, volviendo a seducirnos con su interpretación transformadora como Pippa Hailsham-Brown. Otra de las habituales es Muntsa Tur, quien demuestra su mutabilidad no entre obras sino dentro de la misma obra, y reafirma con consistencia su lugar dentro del universo del Teatre del Raval. Completan el elenco Cristina Brondo, Sergio Alfonso, Berton Fernández, Carlos Briones y Ángel Amazares que demuestran grandes habilidades en esta función de gran formato.
Les deseo todo lo mejor en esta temporada a Empar y a todo el equipo del Teatre del Raval. Que llenen platea todos los días y que prorroguen (como siempre han hecho) tanto como les sea posible. Eso querrá decir que la gente sigue queriendo teatro, sigue queriendo entretenerse y sigue apreciando el esfuerzo que supone levantar un telón con un montaje como La teranyina.
Crítica realizada por Diana Limones




