
El Teatro Real de Madrid sigue plantándole cara a la pandemia y lo hace por todo lo alto. Verdi se le da bien al Real. Un ballo in maschera es un goce absoluto para el espectador. Máscaras y mascarillas que no impiden que la magia de la ópera funcione a la perfección.

El Teatro Real inaugurará la Temporada 2020-2021 ─la 24ª desde su reapertura─, con Un ballo in maschera , de Giuseppe Verdi, que se ofrecerá en una producción procedente del Teatro La Fenice de Venecia y repuesta en colaboración con el Teatro de la Maestranza de Sevilla.

Volver a la emoción, volver a la música, a las sensaciones suspendidas. El Teatro Real hace historia siendo el primer teatro lírico del mundo en levantar el telón en tiempos pandémicos. La Traviata no puede ser mejor título para este hito. A pesar de las medidas de seguridad sanitaria impuestas, la ópera de Verdi sobrevuela y llena de ilusión una platea enmascarada.

Se dice que Giuseppe Verdi empezó a pensar en Don Carlo en una visita a El Escorial mientras supervisaba en Madrid el estreno de La Forza del Destino. La grandiosidad del monasterio le llevó a una de sus óperas más largas y más perfectas. El Teatro Real inaugura la temporada con un gran montaje de Don Carlo.

Acontecimiento por partida doble en el Teatro Real. Por un lado la bellísima partitura de Puccini con Turandot. Por otro lado la visión que Robert Wilson le ha dado a esta obra maestra. El cartel de todo vendido es muestra de la expectación creada. Expectación que se ve más que satisfecha con un resultado más que notable.




