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Marcando el final de la temporada del Teatro Valle-Inclán de Madrid, La Patética de Miguel del Arco se ha estrenado como larga fanfarria en que se da el todo por un reparto de grandes nombres, una dirección de prestigio y un argumento flojo y estirado que aburre y entretiene a partes iguales.
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El Teatro Valle-Inclán de Madrid acoge La Patética, propuesta escrita y dirigida por Miguel del Arco que traza un paralelismo entre un director de orquesta contemporáneo y el compositor ruso Piotr Ilich Chaikovski. La obra, coproducida por el Centro Dramático Nacional y Teatro Kamikaze, parte de una premisa poderosa, pero su desarrollo resulta desigual y menos conmovedor de lo esperado.

Andrea Jiménez triunfa en la cartelera teatral madrileña con Casting Lear, su primera propuesta en solitario. La obra se represente en el Teatro de la Abadía de Madrid, para reflexionar sobre la paternidad, el amor y también el perdón. Un espectáculo que se mueve entre la ficción y la realidad y que cuenta con un actor distinto en cada función.

La Revolución se está haciendo en Madrid en El Umbral de Primavera, y los revolucionarios son Juan Paños y Luis Sorolla, y piensan que esta vez va a ser que el cambio va a ser para mejor y para siempre y solo necesitan 60 minutos de nuestro tiempo para que veamos lo que tienen que ofrecernos.

Juan Mayorga estrena María Luisa en su primer trabajo como director artístico del Teatro de La Abadía en Madrid y nos plantea un trabajo de texto afinado y poético que se enfría en la dirección. Con el apoyo de un elenco magnífico la obra reflexiona sobre la soledad en la tercera edad para defender el deseo y la fantasía como motor de vida.

Fernanda Orazi se estrena en la dirección teatral llevando al Teatro de la Abadía de Madrid una muy personal visión del personaje clásico de Electra. Una aventura arriesgada y dialéctico en la que cuenta con el buen hacer Carmen Angulo, Javier Ballesteros, Leticia Etala y Juan Paños.

Lucia Miranda versiona y dirige La cabeza del dragón en el Teatro María Guerrero de Madrid, ofreciéndonos un homenaje a Valle-Inclán en un montaje vibrante con un potente lenguaje escénico en el que brilla lo más ácido del escritor gallego.

Una autoficción kaufmaniana de Ion Iraizoz ha llegado a Madrid a Nave 73, Beautiful Stranger, para mostrarnos a todos los nombres que habitan dentro de Ion Iraizoz; un autorretrato poliédrico con poco de existencialismo y mucho de red de cuidados hacia su aitas.

La muestra Surge Madrid sigue, y Ion Iraizoz hizo muy bien en hacerles caso y montar algo como Todos los nombres, con una única cita en Nave 73.

El Teatro de la Abadía acoge hasta el próximo 14 de abril las representaciones de Dos nuevos entremeses, «nunca representados», de Miguel de Cervantes. Ernesto Arias dirige “La guarda cuidadosa” y “El rufián viudo llamado Trampagos” y logra, sin duda alguna, transmitir el carácter festivo del teatro breve del Siglo de Oro.




