
Tras el éxito de su serie televisiva, Sala Polivalent (Televisió de Catalunya), La Calòrica vuelve a pisar los escenarios, concretamente el Teatre Lliure de Barcelona, con su nuevo espectáculo: La brama del cérvol (una experiència única en un marc incomparable). Una comedia existencial y política escrita por Joan Yago y dirigida por Israel Solà con la que la compañía celebra su 15º aniversario.

Carme Portaceli dirige en el Teatre Nacional de Catalunya de Barcelona la adaptación de la vasta y emocionante historia de Anna Karènina, una de las novelas cruciales del siglo XIX. El drama de Leon Tolstói se convierte en tres horas de teatro con grandes artistas, muchas virtudes… y algún que otro pero.

Tras 50 años, la compañía Dagoll Dagom, alma del musical catalán, se prepara para despedirse de los escenarios con una última reposición de su emblemático Mar i Cel. Pero antes cabía celebrar su historia dentro de la programación del Grec Festival 2024 de Barcelona, ya que durante tres noches se ha encontrado a lo grande con su público en La gran nit de Dagoll Dagom.

Joan Yago publicó Entrevistes breus amb dones excepcionals en 2019, justo antes de la pandemia. Estrenada en París en febrero de 2022, se presenta ahora en Barcelona, en el Teatre Nacional de Catalunya. Yago reivindica la entrevista para poner en escena siete historias sobre mujeres extraordinarias, ficticias pero muy reales, aventurándose más allá de los límites.

La Sala Beckett de Barcelona vuelve a acercarse al teatro de Evelyne de la Chenelière con Llums, Llums, Llums; una aproximación personal de la autora quebequesa a la novela de Virginia Woolf, Al faro, que se estrenó en el Théâtre Espace Go de Montreal.

Búho es el nuevo montaje que Titzina presenta en el Teatro de La Abadía de Madrid. Una pieza de marcada poética visual que nos sumerge en un viaje onírico a través de la memoria y el olvido.

Permanece la temporada teatral del CDN con la acogida de El peso de un cuerpo, montaje que puede verse en la sala Francisco Nieva del Teatro Valle-Inclán de Madrid. La dramaturga Victoria Szpunberg inicia el planteamiento de un asunto tan importante como es el envejecimiento en nuestra sociedad actual.

El proyecto de escena digital de la Sala Àtrium de Barcelona pone en escena Érem tres germanes; la reescritura de José Sanchis Sinisterra del clásico de Chéjov. Con robots. Y mapping. Y videoproyecciones HD en tiempo real. Pero el resultado es profundamente humano.

El Teatre Akadèmia alcanza uno de los picos de la temporada con L’olor eixordadora del blanc. Una obra de Stefano Massini que Moreno Bernardi eleva a la máxima potencia expresiva manteniendo un constante momento álgido. Transformación constante y en vivo para una pieza exquisitamente entendida e interpretada por todos los implicados.

La Sala Atrium alcanza su primera década de vida y recupera Júlia. Una mirada recíproca, desde y hacia el original de Strindberg, que Raimon Molins acerca a su vertiente más subjetiva y multidisciplinar. Profunda sacudida posmoderna respecto al naturalismo determinista del sueco que alza el vuelo gracias a un reparto sólido y una protagonista incandescente hasta la endotermia.




