
Hay montajes que no sólo se ven, sino que parecen querer enseñarnos algo sobre nosotros mismos. El Barquer, en el Teatre Lliure de Barcelona, es uno de esos casos: un relato familiar que crece hasta convertirse en espejo de las tensiones colectivas. Si pensabas que ya lo habías visto todo en teatro contemporáneo, esta propuesta probablemente te hará replantearlo.

Les Bàrbares vuelve al Teatre Borràs de Barcelona como una tragicomedia que pone bajo la lupa la vida de tres mujeres marcadas por decisiones, renuncias y contradicciones. El texto de Lucía Carballal articula un diálogo reconocible sobre la amistad y las medias verdades de toda una generación, apoyándose en la fuerza de sus intérpretes y en una dirección que potencia la palabra.

El Grec Festival es uno de los acontecimientos culturales más esperados del calendario barcelonés, donde confluyen los estrenos de propuestas escénicas de teatro, danza y música. Una de ellas es Grand Canyon, que pude ver en La Villarroel de Barcelona; un texto potente que firma Sergi Pompermayer y dirigido con maestría por Pere Arquillué.

El favor es una comedia divertida y ágil que supone toda una sorpresa en la actual cartelera madrileña. Un texto firmado por Susanna Garachana que habla, de una manera honesta y sin tapujos, acerca de la paternidad y la amistad, bajo la dirección de Xavier Ricart y sobre las tablas del Teatro Reina Victoria de Madrid.

Julio Manrique se estrena como nuevo director artístico del Teatre Lliure de Barcelona dirigiendo, además, la primera obra de la temporada. Y lo hace con un Chéjov, La gavina. Primera vez con esta obra, pero volviendo a visitar al dramaturgo ruso del que ya ha dirigido o interpretado otros títulos anteriormente (Les tres germanes, Vània).

Es teatro en verso que desborda música, luz y color. Y es comedia dramática de reflexión. El misantrop, el clásico de Molière, producción de La Brutal con David Selvas a la dirección, en una versión que se ha interpretado en el Teatre Grec esta semana (durante el Festival Grec de Barcelona), que se salda con un sobresaliente y me deja con ganas de repetir función.

Después de casi 10 años sin actuar en solitario (como compañía), T de Teatre vuelve a la carga para presentar La dona fantasma, su decimotercer espectáculo de creación que puede verse en el Teatre Romea de Barcelona. Una revisión sobre el uso de la ficción, la vuelta a la infancia, al primer amor, al momento en que todo era posible; tal como ocurre en el teatro.

El Teatre Lliure de Montjuïc en Barcelona presenta, ya en su última semana de funciones, Les amistats perilloses, una obra de Pierre Choderlos de Laclos con adaptación y dirección Carol López. La novela, escrita en 1782, es un tour de force entre la fría razón, el libertinaje y los sentimientos.

Este viernes pasado se estrenó L’illa deserta en La Villarroel de Barcelona, donde una María Rodríguez y un Miki Esparbé en estado de gracia interpretan este texto de Marc Artigau lleno de vida, anécdotas y reflexiones en tono de comedia triste (como él mismo la define). Una función entrañable que pasa como una exhalación.

La propuesta, más que interesante, que ofrece la sala La Villarroel de Barcelona estos días (y hasta el 5 de febrero) es Amèrica, una historia sobre riqueza y esclavos, escrita por Sergi Pompermayer y con Julio Manrique en la dirección.




