
En Barcelona, donde las modas gastronómicas aparecen y desaparecen con rapidez, hay restaurantes que construyen algo más sólido que una tendencia: una identidad. Mayura es uno de ellos. Cumplir 20 años en la ciudad no solo habla de resistencia, sino de coherencia, de una forma de entender la cocina que ha sabido mantenerse fiel a sí misma mientras el entorno cambiaba.

En Barcelona, donde la oferta gastronómica parece reinventarse a diario, hay proyectos que apuestan por algo menos inmediato pero mucho más perdurable: el arraigo. En pleno Born, entre callejones que aún conservan el pulso medieval, Arcano propone una experiencia donde la historia, el producto y la brasa dialogan con una naturalidad poco habitual.




