
Puig Antich. Cas Obert convierte la memoria en experiencia escénica. El montaje vive su tercera temporada en la antigua cárcel de La Model de Barcelona, con solo tres funciones los días 3, 9 y 10 de marzo. Una breve reposición que se despide hoy con entradas agotadas, confirmando que la historia que cuenta sigue interpelando al público.

La Ratonera, en el Teatre Apolo de Barcelona, es una apuesta por el misterio que sigue enganchando al público. La obra más longeva del teatro de no-ficción mundial llega de nuevo a la Ciudad Condal con todas sus trampas bien armadas. Una noche de nieve, secretos y sospechas que promete hacerte dudar de todo.

En la mesura de l’impossible se representa en el Teatre La Biblioteca en Barcelona como quien abre un expediente confidencial ante el público. Teatro documental sin estridencias. Y una pregunta flotando en el aire: ¿hasta dónde estamos dispuestos a implicarnos?

Busco pis! Un musical en lloguer temporal irrumpe en escena en el Teatre Gaudí de Barcelona con la carcajada como arma. Generació de Merda presenta una sátira ácida sobre el mercado inmobiliario, tragicómica y delirante. Una propuesta teatral bestia, incómoda y desacomplejada en la que bajo su apariencia gamberra late un retrato generacional que escuece.

En La Villarroel de Barcelona, Els Fills irrumpe como un drama íntimo que golpea sin alzar la voz. Un reencuentro, un pasado nuclear y una herencia moral que incomoda bastan para atraparnos desde el primer minuto. La obra convierte una conversación aparentemente cotidiana en una grieta por la que se cuelan la culpa, la memoria y el miedo al futuro.

Hay montajes que no sólo se ven, sino que parecen querer enseñarnos algo sobre nosotros mismos. El Barquer, en el Teatre Lliure de Barcelona, es uno de esos casos: un relato familiar que crece hasta convertirse en espejo de las tensiones colectivas. Si pensabas que ya lo habías visto todo en teatro contemporáneo, esta propuesta probablemente te hará replantearlo.




