
¿Cómo es posible obsesionarse tanto con un libro hasta el punto de impregnar en él las verdades más ocultas de uno mismo? ¿Y qué ocurre cuando esas verdades son descifradas sin previo aviso, por una mujer que irrumpe sin llamar? De esta premisa inquietante parte Venus in Fur, obra que puede verse en la Sala Atrium de Barcelona, que juega constantemente con los límites entre la ficción y la realidad.

El Teatre Nacional de Catalunya estrena el nuevo texto de Marc Artigau y, una vez más, comprobamos que no hay género o estilo que se le resista. Alba (o el jardí de les delícies) se instala en la Sala Petita tras su paso por el Temporada Alta y nos sitúa de pleno en un terreno que extiende y ahonda en la normalización de la relación hombre-máquina sin obviar sus interrogantes.




