
La obra Casi ninguna verdad se representa en el Teatro Valle-Inclán de Madrid, en la sala Francisco Nieva, como una propuesta del Centro Dramático Nacional que cuestiona los límites de la representación. A través de un dispositivo que simula una conferencia, la pieza evoluciona hacia un juego metateatral sobre el engaño y la construcción de la realidad.

La Sala de la Princesa del Teatro María Guerrero de Madrid ha estrenado Pequeño cúmulo de abismos, dirigida por Cris Blanco, donde la propia directora nos propone una autociencia-ficción en la que el tiempo se pliega, se despliega, y se repite, como una meta versión de si misma.




