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09.12.2025 Planes  
Bedda Madre, un viaje a la auténtica cocina siciliana – Planes 2025

Bedda Madre, ubicado en Castelldefels (Barcelona), es la segunda parada del periplo por la gastronomía italiana que propone el grupo Dolcevita Gusto Italiano, una auténtica oda al producto y a la cocina local que deja a nadie indiferente: “Bedda Màtri!”. Un restaurante resultón, rico en manjares y con platos especialmente exportados de la gastronomía tradicional Siciliana.

El Grupo Dolcevita Gusto Italiano -con Emmanuele Stevanato al frente- lo ha vuelto a hacer. Después de trasladarnos a la Nápoles más viva y arrebatadora con Número Diez (Capitán Arenas, 62, Barcelona), ahora nos invita a cruzar el Mediterráneo para llegar a la isla donde su exuberante cocina es una forma de vida, es la “cucina della mamma siciliana”. Su nombre: Bedda Madre (Av. Constitución, 89, Castelldefels).

El nombre Bedda Madre no es casual. En Sicilia, Bedda Matri es una exclamación popular que significa “¡Madre mía!”. Una mezcla de sorpresa, cariño y exageración. Esto es lo que Emmanuele quiere que cada comensal se lleve tras pasar por su restaurante. “Espero que nuestros clientes se vayan del local sintiendo que, por fin, han encontrado un pedacito de la Sicilia más auténtica, un lugar en el que pueden confiar no solo por la comida, sino por el servicio, por el cuidado, por toda la experiencia”.

En este flamante restaurante —inaugurado el pasado 13 de noviembre— la gastronomía de Sicilia habla en voz alta, con esa mezcla de orgullo, exageración y proximidad que define a la isla. Es una cocina generosa, rotunda y con carácter, y un local que nos transporta a la isla a través de un lenguaje visual disruptivo y lleno de contrastes, con algunas obras únicas, creadas por artistas emergentes.

Pero Bedda Madre es, ante todo, una oda a la esencia de una tradición milenaria, donde el mejor secreto no está solo en unas recetas mestizas que llevan siglos viajando entre culturas —la fusión no es tendencia en Sicilia: es su ADN ancestral—, sino también en la calidad casi sagrada de su producto.

Una materia prima que viaja desde la isla hasta la cocina de Bedda Madre. Quesos y embutidos sicilianos, pistacho de Bronte, ricotta fresca, almendras… y que el chef siciliano Gaspare Citarrella transforma inspirándose en ese recetario rico y milenario que se mueve entre lo árabe, lo griego, lo español, lo italiano… Porque la cocina de Sicilia, y la de Bedda Madre, es, por definición, fusión antes de que existiera la palabra fusión.

Un cartel luminoso de la sala de Bedda Madre lo advierte: “Un siciliano no te dice te amo, te cocina”. Y el chef de la casa lo hace al más puro estilo de su tierra natal. El comensal debe saber que “su dieta va a sufrir” (tal y como irónicamente se presenta la carta), porque en Bedda Madre, “se empieza poco a poco -tal vez-” (entrantes), luego “la cosa se pone seria” (primeros), para catar la “reina de la mesa” (pizzas) y comprobar que “el paraíso existe” (postres).

Así, hay entrantes absolutamente de locura, como el favorito de Emmanuele, los “Mangia e Bevi” (una cebolleta envuelta en panceta), que ha rescatado de los mercados de Palermo y que conecta la tradición siciliana con el calçot catalán. Destacan también, los exquisitos y sedosos arancini rellenos a mano (100% street food siciliano); o las bravas sicilianas, las “cazzilli palermitani”, una enorme patata frita con salsa de ajo y pesto de pistacho.

La “cosa se pone seria” con el plato estrella de la coquinaria siciliana, reflejo fidedigno de su mezcolanza de culturas: el cuscús de pescado real. También se pueden saborear platos tan caseros como los “anelletti» al horno rellenos de ragú de carne, mozzarella, guisantes y queso caciocavallo; o los sorpresivos canelones con crema de brócoli, queso caciocavallo y miga de pan salteada; o los spaguetti al fuego, con ese picante que le da tanto carácter y que tanto nos gusta (para llorar de felicidad).

Más de una docena de pizzas aspiran a ser las “reinas” de la mesa (y, ciertamente, te va a costar decidirte), para preceder a las puertas del paraíso del dulce. Porque Sicilia es para los golosos un auténtico edén, y Bedda Madre una muy buena sucursal… (o no).

Aunque más que entrar al paraíso, lo que se propone es pecar con postres como el Biancomangiare, el bocado dulce más tradicional de Sicilia; o el icónico cannolo siciliano relleno de ricotta fresca dulce; o la delicada cassata siciliana en copa. Platos, sugerencias y bebidas (también 100% italianas) que recomienda, sugiere y sirve con maestría el director del establecimiento, Gianluigi Federici.

“Desde que llegué a Barcelona tenía en mente abrir un local dedicado a Sicilia, a sus sabores, aromas y colores, de los que soy un amante indiscutible. Quería seguir con la filosofía del grupo de brindar aquí la cocina más auténtica, la de ‘la mamma’, pero también la cocina de las calles, la de los carritos tan típicamente sicilianos”, subraya Emmanuele Stevanato, creador e impulsor del Grupo Dolcevita Gusto Italiano.

Por eso, Bedda Madre no es solo un restaurante, es un espacio que despierta la memoria, el afecto y un profundo sentido de pertenencia. Un restaurante que es “cocina de casa, exagerada, sabrosa y cercana; la cocina de aquellas madres que te dicen: ‘come, bambino’.” Un tributo, de hecho, a la madre de su creador, porque “todo lo que hago nace de mi propia experiencia, del recuerdo de comer en la mesa de mi madre”, confiesa Emmanuele.

Con Bedda Madre, el Grupo Dolcevita Gusto Italiano da un salto a la madurez. “Fuimos jóvenes con las trattorias y pizzerías; con Bedda Madre damos un paso adulto, más profesional, más gastronómico. Queremos enaltecer la cocina desde la estabilidad y desde la madurez”, resume Stevanato.

Y es que, el nuevo local propone una propuesta gastronómica más cuidada, donde se respeta el producto —elegido directamente por Emmanuele de proveedores de la isla— y se eleva mediante elaboraciones que muestran la tradición y también la evolución natural de la cocina de la isla.

Así, Bedda Madre pone sobre la mesa la Sicilia callejera, la de los mercados, la del colorido y el ruido estridente, pero también la cocina cálida, exagerada y abundante de las casas. Ese equilibrio se refleja en la decoración: un espacio que se abre como un callejón cuidado y desemboca en un patio tradicional.

Un universo donde conviven símbolos sacros y profanos —un guiño al sur más profundo— y donde un mural del artista Daniel Pintos, habitual colaborador del Grupo, aporta la estética irreverente y auto irónica que caracteriza a toda la imagen del Grupo Dolcevita (incluso en las paredes de los lavabos se cuela el arte contemporáneo de la mano del ilustrador Raffaele Villarusso).

Y en esta ocasión, no son los típicos limones los que dan la bienvenida al comensal, sino atrapasueños, porque, tal como explica el propio Emmanuele: “Queremos que al entrar la gente deje atrás los malos pensamientos y viva una experiencia gastronómica y cultural 100% siciliana”.

De nuevo, Emmanuele Stevanato se ha superado para ofrecernos un pedacito de la Italia más auténtica y característica. Un nuevo restaurante lleno de alma, autenticidad y carácter regional.

Este 2025, tras el éxito de Número Diez —un viaje a Nápoles de los años 80—, y la apertura de Bedda Madre, el Grupo Dolcevita continuará su ruta culinaria con propuestas que reproducen fielmente la esencia de cada región italiana. ¿Próxima parada…? Andorra.

De momento, en la provincia de Barcelona tenemos dos nuevos templos de la comida Italiana más auténtica y sabrosa. Dos restaurantes muy distintos entre si, pero que comparten una misma raíz: ofrecer un producto de calidad cocinado desde la herencia más pura y familiar. Platos que te harán chuparte los dedos en público y sin reparos. ¡Viva la Italia!

Plan recomendado por Norman Marsà

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