
Los pasados 14 y 15 de noviembre pudimos asistir a la primera edición del Festival Feroe ubicado en el recinto del Poble Espanyol de Barcelona. Una gran carpa instalada en la plaza principal aisló a los asistentes de las inclemencias del tiempo y nos permitió disfrutar con comodidad de dos jornadas de intensa calidad musical.
El festival se autodefine como un festival de escenario único y seis bandas con un relato artístico cuidado y coherente que tienen algo en común: una manera única de vivir y sentir la música. Un solo escenario ayuda a que las actuaciones no se solapen entre sí y podamos disfrutar de todos los grupos en cartel; convirtiéndolo en una propuesta muy interesante dentro de un mes donde tradicionalmente no proliferan festivales de estas características.
Primera jornada: Viernes 14 de Noviembre
Con puntualidad británica, la banda canadiense The Weather Station, tuvo el honor de dar el pistoletazo de salida a la primera edición del Festival Feroe. Con su lider Tamara Linderman luciendo un incipiente embarazo, la banda indie canadiense desgranó con perfección milimétrica -durante la hora y cuarto de su actuación- su particular pop lisérgico con tintes jazzistícos. El set list estuvo conformado básicamente con temas de su reciente álbum . Sonaron a la perfección uno tras otro temas como Mirror, Neon Signs y el homónimo Humanhood.
Con más afluencia de público salieron a escena The Jayhawks. Los de Minnesota cuentan con una amplia legión de fieles en la ciudad condal y no dudaron ni un segundo en aceptar la propuesta de Feroe para compartir con sus acérrimos fans la celebración el 30 aniversario de su aclamado álbum Tomorrow The Green Grass.
Tras un errático inicio de concierto, Gary Louris y los suyos supieron sobreponerse para ofrecer a los presentes una lección de alt-country de alto voltaje. Los ingredientes básicos que mejor definen a The Jayhawks (armonías vocales, riffs guitarreros y solos de armónica), estuvieron presentes durante todo el concierto. Al estreno de una inédita Kingston Girl se le sumaron clásicos atemporales como Angelyne, Waiting For The Sun y la emotiva Tampa to Tulsa cantada por Tim O’Reagan. En la traca final del concierto y coreadas a pleno pulmón por sus fans, sonaron hits como I’d Run Away, Blue y Tailspin. The Jayhawks son una garantía siempre.
Después del derroche eléctrico, y para cerrar la primera noche, le tocó el turno a Kristian Matsson. Bajo el nombre artístico de The Tallest Man On Earth, el polifacético instrumentista sueco ofreció un intenso concierto en el que mostró su total domino del escenario y un poderío vocal incontestable. Con un estilo básicamente folk y tintes de rock primario, Matsson mantuvo la tensión constante moviéndose incansablemente de un lugar a otro del escenario y llegando a tocar hasta cuatro instrumentos durante su actuación (violín, guitarra, teclado y banjo).
Acompañado de su violín, inició el concierto con Moonshiner, para ir desgranando poco a poco diversas joyas de su cancionero como Every Little Heart, Burden Of Tomorrow y King of Spain. Se dirigió en sueco varias veces a su nutrida legión de fans nórdicos que copaban las primeras filas. El broche final a su actuación fue una sentida interpretación de Tomorrow Is A Long Time de Bob Dylan.
Segunda jornada: Sábado 15 de noviembre
Tras un descanso reparador, volvimos a la carga con la segunda etapa del festival. Valerie June fue la encargada de abrir las segunda noche del Festival Feroe. La de Memphis, con un llamativo vestido fucsia y luciendo una increíble peinado rasta, ofreció un intensísimo concierto que hizo las delicias de los asistentes. En plena gira de presentación de su reciente y aclamado álbum Owls, Omens and Oracles, y en formato de potente trio, la de Tennesse ofreció una implacable lección de gospel, blues cavernoso y rhythm and blues de vieja escuela. Una vibrante actuación en la que demostró un incandescente poderío vocal y un dominio apabullante de la guitarra eléctrica que haría enorgullecer a la mismísima Sister Rosetta Tharpe.
En un concierto que abrió con Somebody To Love, perteneciente a su último disco, no falto la estupenda Call Me A Fool, tema grabado con la mítica Carla Thomas. De su último disco también sonaron All I Really Want, Love & Let Go y Joy Joy. Una de los puntos álgidos de la noche fue la intensa interpretación del blues tradicional Rollin’n Tumblin’. Un concierto que entusiasmó a sus seguidores y de bien seguro le hizo ganar un buen puñado de nuevos adeptos.
El siempre elegante Nick Lowe, en esta ocasión acompañado de los emmascararados Los Straitjackets, nos trasladó a una época dorada del rock’n roll en un abrir y cerrar de ojos. El veterano músico británico nos ofreció un concierto de verdad. En pleno estado de forma, Lowe inició el concierto con So It Goes, para continuar con una aclamada Went To Party. Sin tregua, y continuando con la efervescente actuación, sonaron Love Starvation y Jet Pac Boomerang. Al finalizar Tokyo Bay, Nick Lowe abandonó el escenario para dejar al combo instrumental de Los Straitjackets dar rienda suelta a su buen hacer con la interpretación de los temas Driving Guitars y Bumper Cars. En un tramo final de un concierto que pasó volando, el britanico volvió al escenario con Trombone, para continuar con una escalofriante interpretación de (What’s So Funny ’Bout) Peace, Love and Understanding. Cerró el concierto con Heart Of The City y When I Write The Book. El público quería más y Nick Lowe y Los Straitjackets querían continuar, pero por razonables motivos organizativos no pudo ser. Una actuación de lujo.
Las leyendas del pop británico Squeeze fueron los encargados de poner el broche de oro al Festival Feroe. Aunque parezca mentira, fue su primera actuación en el Estado tras medio siglo de existencia.
Squeeze, que aún cuenta en sus filas con los dos guitarristas y compositores originales de la banda Chris Difford y Glen Tilbrook, salieron al escenario del Poble Espanyol para demostrar el tremendo error de no haberlos traído antes por estos lares. Acompañados por seis músicos más iniciaron la actuación con Black Coffee in Bed. El concierto estuvo nutrido con temas de sus inicios como Someone Else’s House e In Quintessence. Una lección de pop con tintes soul y jazzisiticos ejercitados con maestria que nos llevó hasta Take Me I’m Yours; el tema que los dio a conocer el lejano 1978, y el encargado de poner fin a esta histórica actuación.
La primera edición del Festival Feroe ha abierto las puertas de un nuevo concepto de festival con un cartel de lujo y alejado de la sobreoferta estival. Ha sido un acierto el emplazamiento elegido de fácil acceso con transporte público y la gran carpa instalada en el recinto del Poble Espanyol nos ha permitido disfrutar cómodamente de un seguido de actuaciones sin solapamientos ni estrés de cambio de escenarios. Nos ha llegado la información de que habrá segundo edición. Parece que el Festival Feroe ha llegado para quedarse, así que allí esperamos estar para contarlo de nuevo.
Crónica realizada por Annika Camilla Rundgren




