
Anoche, de la mano de Doctor Music, Katy Perry pisó el Palau Sant Jordi de Barcelona en la primera de sus dos fechas en España. Junto a ella, Becky Hill se encargó de calentar al público en una noche en la que se repasaron todos los grandes éxitos de la cantante Californiana.
En un Palau Sant Jordi lleno hasta la bandera (sold out de 18.000 asistentes), Katy Perry realizaba el primero de sus conciertos previstos en nuestro país. Un concierto que, obviamente, cubriría todo el espectro de éxitos que la cantante norteamericana ha ido recogiendo desde sus inicios en 2008 cuando publicó One of the Boys y su inmediato éxito I Kissed a Girl.
Antes de dar comienzo al The Lifetimes Tour, la cantante y compositora Británica Becky Hill hacía aparición en escena para realizar el set previo al esperado concierto. Hill se metió en el bolsillo a la totalidad del público con un set enérgico y dinámico. Sola en un escenario completamente negro, a excepción de una mesa led iluminada que daba color a su propuesta, Becky Hill repasó los éxitos incluidos en sus primeros dos álbumes de estudio: Only Honest on the Weekend (2021) y Believe Me Now? (2024).
Tras ella, y después de unos 35 minutos de espera -con una música ambiente bastante animada y discotequera para mantener caldeado el ambiente-, las luces del Palau Sant Jordi fundieron a negro para dejar paso a los gritos de las fans de Kate Perry, quienes anunciaron el inicio del show. Se iniciaba así Artificial, la primera de las cinco partes en las que se divide The Lifetimes Tour.
Abriendo, obviamente, con el single que le da nombre, Artificial, Katy Perry apareció en escena totalmente cableada y flotando como si de un robot espacial futurista se tratara. La cantante saludó efusivamente a sus fans que no dejaban de gritar asombrados bajo el espectacular inicio de show.
Tras desaparecer bajo su pasarela infinita, Katy aparecía de nuevo en el escenario principal entre humo y bailarines, e iniciaba un potente remix de Chained to the Rhythm con el que el público no pudo más que levantarse y saltar. Le siguió Teary Eyes.
Las primeras notas de Dark Horse sonaron y el publico enloqueció. Katy preguntaba “¿La recordáis? “. Estaba claro que la respuesta era un rotundo sí, ya que nadie dejó de cantar este éxito de 2013 incluido en su álbum Prism.
Tras un fundido a negro, se iniciaba la segunda parte del concierto con la celebrada Woman’s World. Varias estructuras metálicas llenaron la pasarela central creando un espacio de estilo crossfit playero en el que Katy se perdió para cantar un mix de California Gurls y Teenage Dream. En ese momento, el Sant Jordi se derrumbaba bajo las voces de sus fans que gritaban y bailaban los himnos incluidos en su álbum Teenage Dream de 2010.
Tras estas melodías, Katy Perry nos llevo atrás en el tiempo para disfrutar de su segundo éxito pop, Hot n Cold, en una versión rockera que todos disfrutaron cantando mientras ella se rockeaba brevemente con su guitarra.
Cuando parecía que nada podía superar ese momento, Katy abandonaba su guitarra y se enfundaba unas gafas de pasta para iniciar la juvenil Last Friday Night (T.G.I.F.).
Tras un discurso en el que dejó claro que ella y sus bailarines se divirtieron mucho la noche anterior en los bares y discotecas gays de Barcelona como Safari y Museum (ejemplos que ellos mismos dieron); Katy reivindicó la energía del colectivo barcelonés y realizó una pequeña introducción de su single Peacock para, tras ello, atacar con la esperada I Kissed a Girl.
“Traigamos el gay club aquí” gritaba mientras giraba y danzaba boca-abajo dentro de una pelota metálica con sus bailarines. “Love is Love”, sentenciaba.
Tras esta extendida segunda parte, ya era hora de llegar al Nirvana. La tercera parte del show esperaba y todos estábamos deseosos de llegar al paraíso.
Como expulsada del suelo hacia cielo, Katy (o KP para su gato robótico) aparecía del centro de la pasarela para flotar y danzar hacia el Nirvana. La cantante visitó (por primera vez) casi por la totalidad del Sant Jordi para que sus fans pudieran verla de cerca bajo las contundentes notas de uno de sus últimos éxitos del 2024.
Rápidamente nos preguntó si teníamos un Crush, y su single resonó en las paredes del estadio con una mezcla perfecta del Crush de Jennifer Paige.
Grabé un video alucinante de esta canción en Barcelona (para quien no lo sepa, el videoclip ae grabó en la villa universitaria de la Universitat Autónoma de Barcelona) y, ahora, estamos aquí con ella. Así presentaba su éxito con Doechii: I’m his, he’s mine.
Para cerrar esta parte del show, sonó la enérgica Wide Awake, donde KP recorrió el escenario de punta a punta mientras dos de sus bailarines/acróbatas nos deleitaban con sendas performances de Pole aéreo.
Y llegaba el momento más fan del show, el Choose Your Own Adventure, en el que el publico, mediante la captura de un código QR, podía votar sus temas favoritos de una lista pre-escogida por la artista (con intención de no repetir los próximos y planeados éxitos que iban a sonar esa noche). En Barcelona, el público presente votó Double Rainbow como su primera elección. Canción que Katy celebró y bromeó con que a sus 41 años ya no recordaba cómo cantarla.
Tras finalizar este primer tema, la cantante procedió a escoger a cinco personas del público y pidió que subieran al escenario para formar parte de su banda y cantar con ella la segunda elección de la noche: Unconditionally. Los agraciados fueron el joven Pol, Juan Carlos, Katherine, el futuro estilista de estrellas Aitor y el “tiburón” Dayana.
Tras las presentaciones pertinentes, y antes de proceder con la canción, Katy les pidió que le enseñaran algo de catalán. En ese momento, el Palau Sant Jordi reventó entre aplausos y vítores al verse sorprendidos de que la cantante conociera el nombre del idioma y se sintiera atraído por él. No fue ni la primera ni la última vez en la que la cantante dijera que estaba obsesionada con Barcelona. Esa noche, KP chapurreó sus primeras palabras en catalán.
All the love, canción que Katy dedicó a todas las madres que había entre el publico, por ser un apoyo incondicional a sus hijos y ayudarles con los outfits que habían preparado para esa noche, puso fin al estadio participativo de la noche para proseguir con el Mainframe.
E.T., Part of Me y una espectacular Rise llena de fuego, luz y pirotecnia fueron los temas escogidos para dar color y musicalidad a esta parte del show.
Y, como no podía faltar, llegó el ya anunciado momento del Bonus Round en el que KP ofreció su recién estrenado single Bandaids.
El concierto iba llegando a su fin. End Game, la última parte de show, iniciaba su periplo con la mítica Roar, en la que la cantante apareció cabalgando una gran mariposa que la acercó de nuevo a ver las caras de todos sus fans. Seguidamente, disfrutamos de un colorido remix de Daisies de Olivers Heldens donde la cantante aprovechó para presentar a sus bailarines. Y, finalmente, sonó la canción que da título al Tour: Lifetimes.
Y, ahora sí, para terminar el espectáculo, no podía faltar la canción más esperada y coreada de la noche: Firework. El temazo estrella de KP y con el que nos dejó un generoso sabor de boca.
Hacía 7 años que un tour de Katy Perry no pisaba la ciudad Condal (la última vez fue con el Witness: The Tour el 28 de Junio de 2018) y, como compensación por ello, la cantante nos ha traído una noche llena de éxitos actualizados y remezclados al sonido más actual. Sin perder su esencia pop y soñadora, KP nos ha ofrecido un show a la altura de lo esperado. ¡Por mas vidas contigo Katy!
Crónica realizada por Norman Marsà




