
De la mano del Festival del Mil·lenni y Live Nation, Robert Plant y Saving Grace no pudieron escoger mejor lugar que el Gran Teatre del Liceu de Barcelona para poner punto y final a la gira Spring Fever Tour. Una gira que iniciaron el pasado 1 de mayo en Bruselas, y que ha acumulado un total de veinte fechas europeas.
Gran ambiente y expectación en el Foyer del Liceu, con un público mayoritariamente veterano luciendo orgullosamente camisetas de Led Zeppelin. Cabe destacar la presencia de mucho público extranjero que viajó expresamente a la ciudad condal para no perderse el concierto fin de gira.
Un gran telón de fondo con un enorme bisonte impreso, que fue mutando toda la noche de apariencia debido a un elegante y preciso/precioso trabajo de iluminación, fue el único adorno de un escenario que se mantuvo la mayor parte de la actuación en la penumbra, otorgando una áurea de intimidad solemne a toda la actuación.
Evidentemente, el legendario vocalista y compositor de una de las banda más importantes de la historia del Rock en mayúsculas, Led Zeppelin, era la principal atracción al concierto. Pero, tal y como demostró Robert Plant, ni mucho menos se trata de un proyecto personal. La banda es un proyecto que se inició el pasado 2019 y contó anoche con Suzi Dian a la voz y acordeón, Oli Jefferson a la batería, Tony Kelsey y Matthew Worley a las guitarras, y para finalizar, Barney Morse-Brown al violoncelo.
Una líneas de banjo abrieron el concierto para dar paso a la primera canción de la noche, The Cuckoo, canción tradicional inglesa donde Plant y Dian exhibieron una compenetración total. Cabe destacar que el repertorio de Savin Grace es una mezcla total de folk psicodélico, bluegrass, música de raíces y alguna que otra reinterpretación de varias temas de Led Zeppelin.
Otra versión, en ese caso Angel Dance de los californianos Los Lobos (quienes, por cierto, visitaran este país el próximo año), precedió a la primera zeppeliana versión de la noche, Ramble On. Una excelsa interpretación de Plant a la voz y armónica que, acompañada de unos arreglos al acordeón de Suzi Dian, hizo levantar más de uno de sus asientos. Piel de gallina y precio de la entrada amortizado. ¡Check!
En un rudimentario pero agradecido esfuerzo en Castellano, Plant dio paso a una interpretación vocal por parte de Matthew Worley del tema country-soul Move Along Train de Levon Helm. Este tema y el siguiente, Too Far from You, que contó con una excelsa interpretación vocal de Suzi Dian, demuestran claramente la generosidad de Robert Plant y el carácter colectivo del proyecto Saving Grace.
Con un enorme sentido del humor, Robert Plant anunció el próximo lanzamiento de un disco de Saving Grace, afirmando que «es una cosa peligrosa estos días en los que puede suceder de todo», para concluir que los más habitual que suceda tras el lanzamiento sea «Nada», sic, en Castellano. Acto seguido, otra comunión vocal entre Plant y Dian para interpretar Higher Rock.
Una incendiaria versión de Four Sticks, otro clásico de Led Zeppelin, fue enormemente celebrada y acompañada con aplausos por un público que aprovecho para liberar la tensión acumulada. Es el Liceu un sitio muy solemne y, a menudo, cuesta dar rienda suelta a la emoción.
For the Turnstiles, un oscuro tema de Neil Young, fue el elegido para la presentación de la banda. Antes de eso, un locuaz Robert Plant agradeció enormemente al público su apoyo. Aprovechó para confesar que la noche anterior había estado presenciando un espectáculo de músicos locales tomando una caña, y que había sentido una profunda emoción. Cerró la actuación, con el público ya en pie, el tercer tema de Led Zeppelin, Friends.
Una excelente concierto merecía la atronadora ovación de cinco minutos en los que el público rogó encarecidamente un bis. Y vaya bis. Un Robert Plant enardecido puso todo el alma para interpretar una intensa canción tradicional Gallow Pole entremezclada con el último clásico zeppeliano de la noche, Black Dog. Ni más ni menos.
En definitiva, una gran noche la vivida en el Liceu.Visto lo visto, Plant, tal y como él mismo afirmó, ha encontrado su lugar junto a Saving Grace. Lugar que le permite reinterpretar con honestidad y respeto algunos de sus clásicos para la eternidad y, a la vez, seguir explorando y revisitando el cancionero tradicional. Está feliz. Anunció nuevo álbum a la vista. Y no dudamos que volverá por estos lares a presentarlo. Que así sea; ¡allí estaremos!.
Crónica realizada por David Abarca




