
Afanador, montaje del Ballet Nacional de España, ganador de 5 premios en la última edición de los Max, llega al Teatro de la Zarzuela de Madrid para apabullar al público con su renovación del flamenco. Marcos Morau & La Veronal sorprenden, epatan y emocionan con el viaje que proponen a partir de las imágenes del fotógrafo colombiano del mismo nombre.
Ruvén Afanador (Bucaramanga, 1959) es un fotógrafo colombiano conocido por series en las que ha fusionado el flamenco con una estética contemporánea en blanco y negro. Bajo la dirección artística de Rubén Olmo y concebida por Marcos Morau (Premio Nacional de Danza en 2013 y creador de La Veronal), el Ballet Nacional de España estrenó Afanador en el Teatro de la Maestranza de Sevilla el 1 de diciembre de 2023. Desde entonces, este espectáculo ha viajado por Valencia, Barcelona, Seúl y Madrid, recibiendo ovaciones en cada ciudad.
La coreografía, firmada por Marcos Morau & La Veronal junto a Lorena Nogal, Shay Partush, Jon López y Miguel Ángel Corbacho, se fundamenta en un enfoque polifónico con el que va más allá de los cánones del flamenco tradicional para explorar territorios inesperados. Flirteos con lo surreal, guiños a la ruptura de género y energía contemporánea, creando una dramaturgia visual tan potente que hace temblar los límites entre fotografía y danza.
Un elemento clave de la grandeza plástica de este montaje es su cuidadísima propuesta escenográfica. Telones blancos que sirven de lienzo para animaciones proyectadas, y sobre ellos hacer estallar la silueta de los bailarines enfundados en un vestuario de sobrio negro. Y un intenso blanco y negro que juega entre sueño y tensión, luz y sombra, reflejo directo del universo estético de Ruvén Afanador. El vestuario lo firma a Sílvia Delagneau, mientras que la iluminación corre a cargo de Bernat Jansà y los audiovisuales de Marc Salicrú.
El uso de luces estroboscópicas en ciertos pasajes incide en la plasticidad, creando pulsaciones lumínicas que transitan desde la abrupta electricidad hasta las atmósferas más íntimas y sugerentes. El resultado es una estética envolvente, donde lo visual no es adorno, sino parte esencial del lenguaje narrativo, una conjugación visual que aúna teatro, moda y danza en una experiencia sensorial total.
La música original, compuesta por Juan Cristóbal Saavedra, se aleja con valentía de los códigos tradicionales del flamenco para abrir nuevas sendas sonoras. Su partitura abraza una sonoridad contemporánea y evocadora, que enriquece la escena y amplifica la libertad expresiva de la danza. Es una apuesta innovadora que no niega el folclore, sino que lo transforma en un lenguaje nuevo, más abierto, más ambicioso. De su mano, el montaje ideado por Marcos Morau despliega una mirada onírica que le da frescura. El flamenco ya no es solo leyenda, sino multiverso, espacio para el deseo, lo nocturno y lo diurno mezclado.
La suma de múltiples coreógrafos da un resultado coral y rico en matices. La estética convierte el escenario en un cuadro en movimiento. Y el distanciamiento de lo puramente tradicional convierte el espectáculo en una nueva declinación contemporánea del ballet español, Afanador es una obra capaz de fascinar por su plasticidad, su mirada transgresora y su refinada geometría escénica. Con un lenguaje renovado, sin renunciar a sus raíces, pero sin temer abrirse a nuevos ritmos, renueva el canon y se erige en una apuesta audaz del Ballet Nacional de España que sus espectadores aplauden.
Crítica realizada por Lucas Ferreira




