
El Teatre Condal de Barcelona presenta, dentro de la programación del Grec Festival Barcelona 2025, el último espectáculo de Arnau Tordera I: Sardana Superstar. Un espectáculo que explora nuevas rutas hacia el musical. Un pequeño paso para cada sardanista, pero un gran paso para la humanidad.
Durante milenios, las sociedades han esperado siempre a un mesías, un salvador singular enviado directamente por las esferas divinas con el propósito de liberar a la humanidad de algún mal propio o ajeno. Algunos han creído encontrarlo, otros han negado que pueda existir y otros, en cambio, siguen esperando. La cuestión, sin embargo, al margen de quién tenga razón sobre este asunto, es que frente a una amenaza de dimensiones colosales no hay profeta conocido que pueda ofrecer una salvación factible. Cuando la devastación absoluta parece inminente, la cultura popular, aquella que nos sitúa en un punto de la historia compartida, se erige como la única que nos ofrece argumentos lo suficientemente sólidos y arraigados como para no perder la esperanza.
Con libreto, música y letras del mismo Arnau Tordera I, Sardana Superstar se presenta antes los ojos del respetable como un musical kitsch divertido y rimbombante. Un show hecho a base de sardanas -algo que, a priori, puede parecer extraño- pero lleno de un humor absurdo y surrealista llevado al límite. Un estilo que puede volverse hostil en espectadores no acostumbrados a este estilo de humor, pero que para los que nos agrada, se convierte en una fascinación estúpidamente necesaria.
Arnau Tordera I, y Antoni Font-Mir, dirigen a cuatro manos un musical de ritmo trepidante para acercar el género a nuevos mundos y exploraciones. Un intento de catalanizar al máximo la comedia musical (mas no puede hacerse), con la intención de acercarla lo más posible a la tierra. Para ello, no dudarán en mezclar temas como la llegada de un nuevo mesías, el avistamiento de ovnis de Montserrat, la ciencia, el consumo de estupefacientes e, incluso, los superhéroes con la Sardana. Ideas bien locas y dispares que confluirán en un show sorprendente.
En la parte interpretativa, disfrutamos del buen trabajo de Pol Blancafort, Maria Cirici, Mireia Lorente-Picó y Miquel Malirach. Cuatro intérpretes todo terreno que se desdoblan en múltiples personajes de la historia de un forma pasmosa. No es de extrañar que reciban grandes aplausos en los saludos finales. ¡Bravo!
En la parte técnica, destacar la iluminación diseñada por Antoni Font-Mir. Un trabajo excelso que viste por completo una producción descarada y colorida junto a la video creación de Víctor Rubio Calabria y Gerard Preseguer. Destacar también la escenografía de Ona Guilera, la cual nos remite rápidamente a la montaña de Montserrat; y el vestuario de casi cambio instantáneo diseñado por Núria Casafont Guix. Por último, alabar el trabajo de coreografía de Ester Bartomeu, sin el cual, la obra no tendría sentido.
Y finalmente, aplauso cerrado para los músicos de la Cobla Cani-Gó! (Carla Mallarach Urtós – Flabiol y tamboril; Arcadi Prat Godayol – Tible; Xavier Capdevila Sanglas – Tenora; Montse Garcia Mauri – Trombón; Ignasi Garolera Coromina – Fiscorno y Bruna Bretcha Vila – Contrabajo) quienes ponen banda sonora al espectáculo con grandes temas populares del mundo de la Sardana.
Mención especial a la participación estelar de los grupos sardanistas Grup Sardanista Amunt i Crits, Grup Sardanista Maig, Grup Sardanista Mirant al Cel, Colla Sabadell y Grup Sardanista Flor de Neu quienes ayudan a poner punto y final a un espectáculo ajolotado y lleno de risas.
Crítica realizada por Norman Marsà




