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01.07.2025 Planes  
Padre no hay más que uno 5: Nido repleto

Cinesa nos invitó ayer tarde a disfrutar de la quinta y, parece ser que última, película de la saga Padre no hay más que uno. Pudimos acudir a Cinesa Luxe Barnasud en Gavà (Barcelona), reclinar nuestras cómodas butacas y disfrutar de un plan fresquito de comedia lleno de risas, cameos y personajes, muchos personajes. No es de extrañar que esta última entrega tenga como subtítulo «Nido repleto».

Algunos padres experimentan la angustia del “nido vacío” cuando los hijos empiezan a abandonar el hogar. Javier, en cambio, sufre el trauma del “nido repleto”: nadie se va de casa. Santiago Segura pone así fin a una saga de cinco películas que ha hecho las delicias de un público fiel seguidor de esta gran familia. Una tribu de los Brady a la española que ha llenado salas de cine hasta los topes para acercarnos situaciones cotidianas que ocurren en cualquier familia con las que se identifican tanto padres como hijos.

Con un guión escrito a cuatro manos, Marta González de Vega y Santiago Segura ponen el punto y final a una serie de películas en las que hemos podido ver crecer a una familia muy cercana. En algunos momentos nos hemos sentido muy identificados, y en otros no tanto, pero en todas hemos podido reír a carcajada limpia mientras buscábamos un recoveco por el que respirar algo de oxígeno.

El éxito de la saga ha sido saber escoger qué situaciones cotidianas de cualquier familia podrían servir para identificar a un público variado, tanto de adultos como de jóvenes, y explorarlas al límite para hacerlas cercanas y empaticas; sin obviar, claramente, el punto cómico de la misma. Así hemos disfrutado de los primeros amores, de los novios «especiales», de las suegras desastre, de los celos tras la llegada de un nuevo miembro inesperado de la familia, de la vergüenza que sentimos en la adolescencia cuando los padres quieren conocer a los amigos y hacerse los guays, de los hermanos cabezotas y las cuñadas locas… Todo cabe en unas películas cuya misión es sencillamente entretener y hacer pasar mejor este horrible calor.

Con cada nueva película, la familia se agrandaba cada vez más hasta parecer que, en cualquier momento no iban a caber. Con tal tamaño, más que una casa, esta familia iba a necesitar un castillo en el que vivir. Y es que hay que tener en cuenta que los García Loyola son una gran familia formados por el padre, Javier (Santiago Segura); la madre, Marisa (Toni Acosta); y sus cinco hijos: Sara (Martina D’Antiochia), Carlota (Calma Segura), Rocío (Luna Fulgencio), Dani (Carlos González Morollón), Paulita (Sirena Segura) y Cristina (Blanca Ramírez). Fuera de la familia principal, entre los integrantes de la familia extendida se incluyen el hermano de Javier, Paco (Leo Harlem), y su esposa Carmen (Silvia Abril); los abuelos, Milagros (Loles León); Carlos Ocho, el novio de Sara (Diego Arroba «El Cejas») y la madre de este (Neus Asensi); y la criada contratada de la familia, Rosaura (Wendy Ramos). Y todo ello sin contar las nuevas incorporaciones a las que no voy a contar para no desvelar nada. La verdad, no creo que Conchy diera tanto para poder soportar tal desfile familiar.

Ah, y no olvidemos todos los que les rodean: mamás de la escuela, representantes, compañeros del colegio de los niños, etc… Más de 30 personajes regulares (a sumar los cameos) que nos harán llorar de risa en esta última entrega.

Pero si algo ha crecido dentro de la familia han sido los niños. Ya desde bien pequeños en la primera película, allá por el 2019, los niños nos volvían locos y nos maravillaban con sus atrevidas y alocadas interpretaciones. Ahora, ya mas grandes (solo han pasado 6 años), estos han crecido bastante pero se siguen llevando el mérito de robar escenas a unos experimentados adultos que sobretodo brillan cuando ellos no están en pantalla. Como homenaje, Segura nos ofrece unas divertidas imágenes exclusivas en los créditos finales donde veremos su evolución tras estas cinco películas.

En definitiva, con Padre no hay más que uno 5: Nido repleto, Santiago Segura da un cierre definitivo a una saga de películas que nos han hecho reír durante estos últimos cinco calurosos veranos. Una forma cariñosa de vernos reflejados en la gran pantalla que, quieras o no, vamos a echar de menos.

A partir de ahora, solo nos queda el chat de padres del colegio para preguntar: ¿Habéis visto la última película de Padre no hay más que uno? Allí estaremos esperando la cascada incesante de respuestas. Yo sí. Yo sí. Yo también…

Crítica realizada por Norman Marsà

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