
En el 30 aniversario del estreno de la película y celebrando los 18 años de la premiere mundial del musical en Sydney (Australia), Priscilla Reina Del Desierto El Musical regresa con una nueva super producción que llega directamente de Londres a Barcelona de la mano de SOM Produce. Esta nueva superproducción “reinará” en el Teatro Tívoli por sólo 10 semanas.
Basado en la película ganadora de un Oscar, Priscilla, Reina del Desierto, el musical narra las aventuras de tres artistas de cabaret que viven en Sidney y que son contratadas para actuar durante cuatro semanas en un hotel de Alice Springs, en medio del desierto rojo de Australia. Por el bajo presupuesto que mantienen, les espera una gran aventura para llegar a su destino. Pero una cosa es atravesar el país en autobús, dejando atrás todos sus problemas, y otra llegar a su destino sanas y salvas. Sobre todo si Felicia y Tick son reinas del drag y Benardette transexual. Inician así un periplo de dos semanas, con música sonando a toda pastilla y un autocar repleto de un llamativo vestuario y zapatos de plataforma.
Tras su última visita a Barcelona allá por 2016, este feelgood musical vuelve a la ciudad Condal renovado en escenografía y con varios cambios sutiles en arreglos musicales para poner patas arriba la noche barcelonesa. Así que, chica, agarra tus plumas y tu tacón, que las reinas nos traen la fiesta del desierto al centro neurálgico de Barcelona.
Pepe Ocio, director asociado del musical, nos acerca un musical a ritmo de musica disco que no deja tiempo para el respiro. Su dirección precisa hace que el musical fluya por si solo y el tiempo se nos pase tan rápido que, sin darnos cuenta, estamos ya en la media parte tras disfrutar de temazos sin igual y actuaciones sobresalientes.
Y es que, solo empezar el musical, ya nos damos cuenta del nivel que va a reinar sobre las tablas del Tívoli cuando Raúl Maro aparece pisando fuerte como Jessica Chonda; la regente del cabaret donde Tick trabaja cada noche. Su interpretación nos da sabor y frescura a un inicio que podría ser abrupto mientras el público se sitúa, pero que Raúl maneja de una forma excelsa dándonos chascarrillo tras chascarrillo mientras el público se prepara para el primer subidón musical de las Divas, esta primera vez capitaneado por la portentosa voz de Anna Lagares. Junto a sus dos compañeras, Paula Moncada y Rossana Carraro, las Divas convertirán el musical, en cada una de sus apariciones, en una fiesta de la música disco donde tendremos problemas para contenernos y no levantarnos a bailar. Y es que los rangos vocales de estas tres Divas no dejan nada a la imaginación.
Otra actuación a destacar del elenco es la de Malia Conde como Shirley la camarera que busca constantemente una noche de pasión, aunque su pasión no sea nada desbordante. Malia borda un personaje con el que el público llora de la risa desde su primera frase y sus movimientos de cadera. El nivel cómico creado en escena llega a conseguir algunas risas descontroladas del respetable. Y no es para menos. Malia Conde consigue, en poco más de 2 minutos, un hito sin igual; que su personaje se recuerde con una sonrisa en las conversaciones del público al salir del teatro. ¡Brava!
Otro personaje que también consigue arrancar risas desde su primera aparición es Cynthia, la mujer asiática de Bob, interpretada por Etheria Chan. Etheria estira su personaje al máximo para ofrecer a una mujer asiática explosiva que vive su vida al límite (aunque su marido quiera atarla en corto por vergüenza ajena). Ella empodera este personaje pisando bien fuerte la escena e, incluso, consigue quitar el foco de los tres protagonistas en su actuación en el bar del pueblo. Una actuación de la cual no hablaré nada porque realmente se ha de vivir en directo para que, una vez finalizada, recojas tu mandíbula del suelo para recolocártela y sigas disfrutando del espectáculo. Etheria Chan interpretó al mismo personaje en la gira anterior y, señoras y señores, la experiencia es todo un grado en este tipo de personajes.
Por otro lado, me gustaría remarcar el trabajo de Esteban Oliver como Bob. Es cierto que su personaje no tiene un impacto tan fuerte como los anteriores, no nos vamos a engañar; pero sí que se convierte en un hombre entrañable y necesario para que la historia ruede más allá de 3 drag queens en un autobús. Esteban es un catalizador perfecto y su actuación es entrañable desde el momento que sus ojos se encuentras con los de Bernadette.
Por último, en referencia a los personajes secundarios, hablar de Sara Navacerrada quien nos presenta a una Marion, la regente del casino donde nuestros protagonistas se dirigen a actuar, correcta y sincera. De nuevo, al igual que ocurre con Esteban, Sara nos presenta un personaje catalizador de la historia, ya que ella es quién los arrastrará a mitad del desierto con la excusa de actuar en el casino pero, lo que realmente quiere, es que Tick conozca a Benji. En lo poco que la vemos en escena, Sara nos presenta a una Marion cercana y con ímpetu que siempre consigue lo que quiere.
Antes de hablar de los personajes principales, me gustaría dar crédito al elenco del musical (Alejandro Molina, José Gabriel Atienza, Adrián García Benítez, Raúl Pardo, Guillem Gamell, Miguel Mateos, Alberto Collado y Xabier Nogales) quienes se dejaron la piel el día del estreno para ofrecernos un espectáculo excelso bajo la atenta mirada del coreógrafo asociado Toni Espinosa. Así lo agradeció el público quien, como si tuviera un resalto en su butaca, aplaudió a rabiar desde los primeros saludos.
En referencia a los personajes principales, indicar que el trío formado por Sharonne (Bernardette), Víctor González (Tick) y Daniel Garod (Felicia) funciona a las mil maravillas. Su química en escena es sincera y electrizante. Los tres se compenetran con facilidad y se elevan constantemente sobre las tablas.
Sharonne borda la excelencia en un personaje que nos recuerda a Norma Desmond en muchas ocasiones. El punto cómico de Bernadette se acopla perfectamente a la interpretación que Sharonne hace de él y, realmente, el público disfruta con sus largas, marcadas y esperadas inflexiones. Ella es la perfección.
Por su parte, Víctor González nos presenta un magnífico Tick lleno de dudas y deseos que nos mantiene siempre en vilo. Su personaje exuda dudas durante toda la función debido al viaje que está haciendo; algo que le cambiará totalmente la vida. Aun así, durante el viaje, Tick irá preparándose para este gran cambio absorbiendo la experiencia de Bernadette y batallando con la personalidad de Felicia; la perpetua adolescente.
Por último, Daniel Garod nos presenta a una enérgica y electrizante Felicia. Un personaje difícil de manejar que Daniel controla con maestría. Felicia es complicada, lo sabemos, pero su complicación es un canto a la vida por ser y darse a conocer como lo que es. Aun así, la coraza que lleva Felicia a cuestas es grande y pesada y eso hará que Daniel Garod nos presente un personaje lleno de capas que iremos conociendo poco a poco. La fachada de felicidad extrema, en ocasiones, acabará cayendo para ofrecernos a un personaje vulnerable y lleno de miedos. Posiblemente, de los tres protagonistas, Felicia es el personaje que más recorrido interno tiene.
Finalmente, mención especial para la banda en directo, capitaneados por Joan Miquel Pérez, que podemos ver en los palcos del teatro y que elevan el ánimo del espectador con unas melodías infernales.
En definitiva, Priscilla Reina Del Desierto El Musical es un musical feelgood que se hace corto y nos deja con ganas de más. Si disfrutaste con la película, en el musical conectarás aun más con los personajes y podrás entender una historia que, lo único que predica es la vida en sí. Vivir y dejar vivir.
Crítica realizada por Norman Marsà




