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09.09.2014 Entrevistas  
“Todo empezó como una broma, pero al final se convirtió en algo serio”

Este pasado fin de semana, se estrenó con gran éxito en el Teatro Lara de Madrid la obra SMILEY. Escrita y dirigida por Guillem Clúa, SMILEY se convirtió, la pasada temporada teatral barcelonesa, en toda una revolución. La obra pasó de interpretarse en una sala off a llenar las “sillas” del Bar Bero en la sala Capitol.

EnPlatea ha podido entrevistar a su director, Guillem Clúa, para que nos explique de dónde surgió la idea de SMILEY y como plantean la vida de la obra en la capital española.

Aunque estamos seguros que casi todos conocen la obra, siempre hay alguien perdido en un rincón que no le suena. Por lo que, para ellos: ¿Qué es SMILEY?
Es una historia de amor. Mira si tengo claro lo que es, que lo he puesto en el subtítulo de la obra. No es más que eso. No importa si es entre dos hombres o entre un hombre y una mujer, lo que realmente prevalece, por encima de la anécdota, es la universalidad de la historia de amor que se cuenta. Cualquiera puede identificarse con ella y todos la disfrutan como tal.

¿De dónde proviene la idea del hilo argumental del espectáculo?
De mi propia vida personal. Hacía años que quería escribir una historia sobre las particularidades del mundo gay a la hora de conocer a alguien e iniciar una relación amorosa, pero sin renunciar a los formatos clásicos del género de la comedia romántica que todos conocemos. La unión de las dos cosas dio como resultado a SMILEY.

¿SMILEY es una historia en la que la mayoría del colectivo homosexual masculino se podría reconocer. ¿Por qué?
No sólo los gays se reconocen en SMILEY. Evidentemente hay un sinfín de referentes que los gays tenemos en común y de los que el público hetero puede no conocer. Pero eso no importa. La obra se encarga de aclarar explícitamente los referentes menos comunes con humor, a la vez que hace hincapié en aquello que todos tenemos en común cuando nos enamoramos.

SMILEY nació en un momento en el que las obras teatrales no hablaban de relaciones homosexuales. Alguna pareja gay había pero siempre en segundo plano. Fuisteis los primeros en darle una visibilidad como protagonista. ¿Ya tocaba?
Este tipo de obras son muy comunes en Londres o Nueva York. Son textos que tratan el tema gay con naturalidad y no con un afán instructivo para el mainstream (el tipo de obras que enseñan a los heteros que los gays “también somos personas”, muy necesario hace unos años pero ya superadas en nuestro país). En España ha habido alguna de este tipo, como Cuando fuimos dos, por ejemplo. Yo no he inventado nada. Quizás lo diferente de SMILEY es que tuvo la suerte de saltar a los teatros comerciales de primer nivel en Barcelona, con seis funciones semanales y no en “off”, convirtiéndose en la comedia revelación del año. Eso sí fue algo inaudito.

A parte de tener una temática claramente homosexual, el espectáculo ayuda a que la gente heterosexual adopte, conozca y normalice, varias de las cosas que el colectivo utiliza. Míticos son los momentos en los que se explica que es el Grindr, el rol activo, pasivo o versátil, etc… ¿Te veías en obligación de explicarlo para poder facilitar la llegada del montaje a todos?
Al principio, las aclaraciones nacieron como una necesidad de que todo el mundo entendiera la obra, hasta que el recurso se acabó convirtiendo en un running gag de los que mejor funcionan en la obra.

Se dice que la idea del montaje surgió de una “broma” en la que querías indicar las peripecias del ligoteo “fácil” y la realidad del colectivo homosexual…
Así es. Tras años de experiencia en Grindr, Gayromeo y otras webs de contactos, la cantidad y la diversidad de gente con la que entras en contacto hace inevitable que tengas un montón de materia prima para una comedia… o varias. Todo empezó como una broma, pero al final la cosa se convirtió en algo más serio que cuestiona un poco el uso de estas apps a la hora de conocer gente así como los prejuicios y la discriminación que los propios gays fomentamos a partir de nuestro aspecto físico o la adopción de ciertos hábitos.

Pero aun ser muy fiel a la realidad, la obra está llena de tópicos…
El tópico está ahí conscientemente para ser utilizado y luego, ir más allá. El tópico es como el humo de una hoguera. Nos sirve para detectar una realidad. La clave está en no quedarse con el humo, que se disipa, sino localizar el fuego y aprovecharlo a tu favor.

El Grindr es una herramienta recurrente en el espectáculo y, muy utilizada en el colectivo homosexual. El heterosexual tiene su equivalente en Badoo. Hay gente que ya no puede vivir sin el Grindr. ¿Las apps de ligoteo han roto un poco la magia? ¿Es más interesante, por fácil, utilizar este tipo de apps para conocer gente?

Este tipo de apps tienen su función y está muy bien que existan. Lo preocupante es que sustituyan las relaciones sociales reales y que para muchos sean la única vía para conocer gente. También mecaniza mucho el sexo y acaba convirtiéndolo en un fast food. En Grindr, por ejemplo, mucha gente se refiere a un polvo como “sesión”, como si fuera un ejercicio gimnástico en el que los sentimientos no tienen lugar. Me parece triste que esa sea la única manera que muchos gays tienen de conectar con otros.

En definitiva, como decías al inicio de la entrevista, SMILEY es una historia de amor. Es muy cursi decirlo, pero realmente, es lo que todo el mundo desea; sentirse querido. ¿Es así?
Pues sí. Porque al final todo se reduce a eso. Todos queremos sentirnos queridos y muy probablemente lo más importante que nos pasará en la vida tiene que ver con el amor.

El renovado “Bar Bero” se estrenó el viernes 7 de septiembre en el Teatro Lara de Madrid con un lleno que durará todo el fin de semana. ¿Hasta cuando permanecerá el bar en esta ubicación? ¿Tras ello, qué tenéis previsto?
De momento, estamos los fines de semana en el off del Lara un par de meses y luego… el público dirá. 🙂

No te pierdas SMILEY cada fin de semana en el Off del Teatro Lara de Madrid. Entradas a la venta en puntos habituales.

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