novedades
 SEARCH   
 
 

04.03.2020 Críticas  
La eutanasia, ¿legal y moral?

Celebraré mi muerte continúa sus representaciones en el Teatro del Barrio en un momento muy propicio, cuando nuestro país vuelve a debatir los supuestos en que considerar legal la eutanasia y cómo llevarla a cabo. Esta obra le puede servir de caso práctico e inspiración a los encargados de darle forma a la supuesta futura norma.

Se lo contará el propio doctor Marcos Ariel Hourmann en lo que supone llevar al máximo una de las esencias del teatro documento, hacer que personaje público y actor converjan en la misma persona. Su relato comienza en la noche del 28 de marzo de 2005 cuando, en el hospital de Tarragona en que él trabajaba, ingresó una paciente de más de 80 años aquejada de fuertes dolores y con un pronóstico de vida de apenas unas horas. Ante la petición de la familia, acabar con el sufrimiento, y la no salida de la situación, el doctor Hourmann sustituyó el protocolo de sedación obligatoria que se le practica a todos los paliativos por una inyección con el único fin de convertir en apenas unos instantes lo que parecía destinado a ser una horrible agonía.

Una incidencia de una jornada de trabajo que, semanas después, se convirtió en el inicio de una tortura personal al ser acusado de homicidio por la dirección hospitalaria. Comenzó entonces un proceso del que se puede encontrar amplio registro en las hemerotecas y al que el propio Marcos Hourmann -en colaboración con Alberto San Juan y Víctor Morilla– ha dado forma dramática. Alberto y Víctor son también los directores de este monólogo, coproducido entre Teatro del Barrio y Producciones del Barrio, productora audiovisual tras programas tan populares como Salvados y del que se han utilizado algunos fragmentos a modo de proyección en este montaje.

A través de su monólogo, Marcos Ariel Hourmann nos relata su vivencia de todo lo sucedido a partir de aquella denuncia. Hechos, datos, fechas, expuestos de manera clara y directa, sin justificaciones ni explicaciones innecesarias. Una asertividad que no nos permite ser espectadores pasivos, sino que nos hace plantearnos qué pensamos sobre la eutanasia y qué opinamos sobre lo que dice nuestro sistema jurídico al respecto. Interrogantes éticas, políticas, filosóficas y morales en un diálogo frente a frente, sin posibilidad de retirar la mirada de su protagonista, excepto en aquellos pasajes más personales e intimistas en que éste viaja hasta su lado más emocional para contarnos de dónde viene y su experiencia previa con las múltiples formas de la vida (el amor, las relaciones, el labrarse un futuro) y la muerte (la enfermedad, la ausencia, el vacío).

Celebraré mi muerte es una pieza teatral bien escrita y bien representada que consigue su objetivo, plantearte no solo que hubieras hecho como médico, como enfermo o como familiar de este, sino cuál es tu postura sobre el derecho a la vida, sobre la muerte y si crees que esta es una etapa más de la vida.

Crítica realizada por Lucas Ferreira

Volver


CONCURSO

  • COMENTARIOS RECIENTES