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07.06.2019 Críticas  
Es hora de darse un capricho

El pasado 4 de junio se inauguró la terraza del Bastardo Hostel de Madrid de la mano de la nueva variedad de Baileys strawberries & cream, además de una golosa carta de postres y cócteles creados, en edición limitada, con todas las variedades del licor basado en whisky irlandés y crema de leche. ¡Chinchín!

¡Por fin! Ya empiezan las altas temperaturas en la ciudad y qué mejor manera de celebrarlo que con un brindis en una céntrica azotea de la capital. Las terrazas protagonizan la agenda en verano y nosotros hemos acudido a la inauguración de la que está en la cuarta planta del Bastardo HostelBaileys Treat Bar– situado en unas de las zonas más concurridas de Madrid.

Antes de empezar se presagiaba que iba a ser una velada muy especial y, en efecto, lo fue. Tuvo lugar la presentación de La ruta del capricho, un recorrido muy dulce por las pastelerías más celebres de Madrid que te sorprenderá por el uso de Baileys en sus exclusivos postres y cócteles. Podéis consultar cada parada de esta ruta en la página web del innovador licor pero ya os adelanto que es difícil elegir sólo una, y más si eres tan indecisa como yo (¡menos mal que pude probarlos todos en miniatura!), así que coged vuestro pasaporte en la recepción del hostel y que os vayan sellando las visitas a las pastelerías para conseguir una tote bag edición limitada ilustrada por Sara Herranz. ¡Yo ya tengo la mía y me encanta!

Os recomiendo probar todo porque sólo de pensar en lo rico que me supo se me hace la boca agua: original, chocolat luxe, almande (apto para veganos y sin lactosa) y strawberries cream, de la que hablo un poquito a continuación porque es la propuesta estrella. En esta ocasión, la marca irlandesa nos propone una combinación irresistible de sabores con la nueva variedad de Baileys strawberries & cream: fresas con nata y un ligero toque a vainilla, ¡exquisita edición limitada! Nos dejaron patente la relevancia e importancia de innovar pensando siempre en sus clientes.

Me encontraba allí –en la terraza del Bastardo Hostel– el martes, disfrutando de los nuevos sabores, cócteles y postres, y de la acogedora azotea decorada con mucho gusto para la ocasión, cuidada al mínimo detalle, y dividida en espacios diferenciados para que tú elijas dónde saborear estas delicias: en coloridas mesas y sillas de mimbre, arena de playa y tumbonas ideales para los que adoramos el mar o en taburetes frente a la barra para lo más tradicionales.

Estas son las claves del éxito que augura esta amable terraza: una ambientación muy bien lograda y cuidada en cada rincón para ofrecer una experiencia inolvidable a los golosos visitantes que se pasen por allí hasta el próximo 23 de junio. No le des más vueltas, estos días quiérete mucho y date algún capricho con vistas a los tejados de nuestra maravillosa ciudad porque merece la pena.

Para mí ha sido todo un asombro conocer la nueva variedad de Baileys y saborear todo lo que se puede crear con esta bebida, y si es en un lugar así de bonito se convierte en un exquisito plan para compartir con quien tú quieras.

En resumen: ¡vivan los caprichos!

Crónica realizada por Patricia Moreno

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