novedades
 SEARCH   
 
 

13.05.2019 Críticas  
“Solo quiero que te acuerdes de mí, mamá”

Tu voz, de Santy Portela, aterriza en la Sala Plot Point de Madrid como parte de la programación de la VI edición de Surge Madrid. La actriz Sonia Galán se pone en la piel de una mujer que se enfrenta a una niñez marcada por la muerte de su madre.

El monólogo se compone de escenas del pasado y presente de la protagonista, que entabla entrañables y divertidas conversaciones con su mascota de hace años. A través de ellas, conocemos a los miembros de su familia y el silencio en torno a la muerte de su madre, o sus problemas con el alcohol. Galán modula voz y cuerpo y es pequeña y grande a la vez, la misma persona en diferentes etapas de su vida, con los mismos miedos y traumas, en proceso de aceptación y superación del duelo.

El espectador ve a la niña asustada de ocho años, que pide a gritos que su madre se acuerde de ella, que recuerda la enfermedad, la tristeza, el cansancio, los ojos vacíos de sus seres queridos. Se trata de una niña inocente e inteligente, que reivindica su lugar en la familia y en el mundo, que se enfada con los médicos, que parecen no curar a su madre, y con sus familiares, que parecen utilizar eufemismos y no decirle la verdad, que impiden que entre a despedirse de su madre moribunda.

La obra también intercala los sueños de la protagonista, que aparecen en escena en forma de proyecciones en blanco y negro y focos rojos. En ellos, la protagonista desvela las secuelas del sufrimiento, o la frustración de no poder recordar detalles como la voz de su madre, a la que llega a culpar de su situación actual, en una mezcla de emociones que llega a lo más hondo, entre impotencia, rabia, enfado, dolor y amor, tal y como podemos intuir en los ojos del personaje.

En la mayoría de escenas, un hilo de luz atraviesa el escenario; proviene de la puerta al fondo del mismo, que queda siempre entreabierta. Esta puerta es el umbral que nunca pudo cruzar de niña, ya que, tras ella, se encontraban los mayores, las conversaciones sobre la muerte y la enfermedad que ella no podía escuchar, pero sí sentía, intuía y comprendía. También es la presencia de la madre y la influencia del pasado en su presente. Por otro lado, los sonidos de las agujas del reloj marcan el paso del tiempo, el silencio ante lo inevitable, enervan al espectador en su butaca.

Tu voz muestra la batalla entre los claros y oscuros de la pérdida y los recuerdos del ser querido, la poesía de la infancia, la represión del sufrimiento y su explosión definitiva; la obra combina magistralmente momentos de nostalgia, de angustia y humor, las caras de la misma moneda, de la vida misma, y explora la coraza y el interior del ser humano con sutileza; un monólogo consistente y bien interpretado, que canaliza un sinfín de emociones, que rezuma dolor y esperanza a partes iguales; un viaje en y por el duelo, los sentimientos contradictorios y las capas del subconsciente, en constante conversación con el público. Muy recomendable.

Crítica realizada por Susana Inés Pérez

Volver


CONCURSO

  • COMENTARIOS RECIENTES