novedades
 SEARCH   
 
 

13.03.2019 Críticas  
Tres mujeres

Alegrías y Dolorcitos ha estado –durante el 9 y 10 de marzo- en la sala El Montacargas de Madrid para ofrecernos la visión de tres mujeres que experimentan diversas experiencias y que tienen la necesidad de compartir emociones entre sí.

Con motivo del Ciclo de Mujeres Creativas, que propone desde hace 25 años la madrileña sala El Montacargas, se puede disfrutar de un ciclo con un mes de duración centrado en la figura de la mujer y que pretende llegar a todo el mundo a través de diversas manifestaciones artísticas: pintura, poesía, música, teatro, etc. Esó sí, siempre con un denominador común: la mujer como protagonista.

Hasta no hace mucho, la única celebración del Día Internacional de la Mujer -8 de marzo- era alguna que otra charla sobre los derechos de las mujeres pero actualmente es una fecha en la que se sigue una línea reivindicativa en pos conseguir la igualdad entre géneros.

El 8 de marzo de 2018 se organizó, por primera vez en la historia, una huelga legal para proclamar la igualdad y este año se ha vuelto a convocar con cuatro ejes principales: laboral, de cuidados, estudiantil y de consumo. Al día siguiente de gritar alto y claro que las mujeres no vamos a permitir que el patriarcado siga ejerciendo su violencia sobre nosotras y aún con las emociones a flor de piel debido al éxito de la convocatoria, acudí a ver Alegrías y Dolorcitos que es, ni más ni menos, una obra donde se pone de manifiesto la inquietud de la mujer actual por habitar la cooperación entre nosotras, por afrontar con valentía lo que nos sucede y por reírse de una misma.

La autoría, dirección e interpretación corren a cargo de Arancha Sanchís, Cristina Brugarolas y Verónica Moreno. Las tres se desenvuelven con mucha soltura sobre las tablas demostrando que conectan entre sí perfectamente. Tres jóvenes actrices que fluyen sobre el escenario y que dan una bonita lección sobre el mundo emocional de las mujeres, permitiendo que nos sintamos identificadas con determinadas situaciones y con un buen puñado de emociones que ellas saben transmitir muy bien aunque, en momentos muy concretos, puede faltar algo de contundencia. Imagino que esto se puede deber al estreno y es una pena que únicamente se represente en dos ocasiones porque estoy segura de que sabrían conseguirlo con pocos días más.

Las actrices aprovechan muy bien el espacio escénico que está provisto de pocos elementos –maletas, cajas, cartones…- pero suficientes para demostrar que sacan el máximo provecho a cada recurso. La iluminación se encarga de acompañar creando los ambientes adecuados en todo momento.

Por otro lado, algo que me gusta bastante de la Sala El Montacargas es la cercanía e intimidad que propicia con el público gracias a su reducido tamaño. Se trata de un lugar acogedor y sencillo que facilita que Alegrías y Dolorcitos se desarrolle de manera eficaz.

En definitiva, el entusiasmo de las tres protagonistas -autoras, directoras y actrices- y el atractivo temático del conjunto, logran una obra que nos hace reflexionar y pasar un buen momento.

Crítica realizada por Patricia Moreno

Volver


CONCURSO

  • COMENTARIOS RECIENTES