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21.09.2018 Críticas  
¿Te hace un teatro?

Estrenada la nueva temporada teatral, se ha celebrado un año más la gala Catalunya aixeca el teló. La ceremonia, que tuvo lugar en el Teatro Coliseum de Barcelona y fue retransmitida en directo por TV3, reunió a público e invitados del sector del espectáculo para dar conocer la programación de la Temporada 2018/19 en las diferentes salas de Teatro de Catalunya.

El cómico y payaso Guillem Albà fue el maestro de ceremonias en una divertida gala donde el humor, la música y la reivindicación se dieron lugar en una gala reivindicativa y con grandes dosis de humor.

Entre el público asistente se encontraba la “crème de la crème” del sector teatral. Actores, guionistas, productores y amigos se dieron cita para celebrar la fiesta del teatro y el inicio de lo que esperan que sea un fructífero año. Tras un gran inicio de gala en el que vimos a Albà hacer un gag con la taquillera del teatro para que anunciara su apoteósica llegada, el presentador nos dejó claro que no iba a ser una gala más donde iban a presentarse todas las obras; para eso vivimos en 2018 y tenemos una herramienta llamada internet, dijo Albà. La ceremonia no se centró en la programación “ya existe Google para buscarla”; espetaba Albà al público asistente. Así que la línea de la ceremonia iba a ser una fiesta en clave de humor para homenajear el gremio del teatro y una entrega de premios honoríficos.

La gala partió de una premisa: ¿Y qué hace que el teatro y las ceremonias en sí tengan éxito? Pues el público. Por ello un equipo salió a la calle para preguntar qué ingredientes debería tener la ceremonia. Albà en un alarde de humor cumplió todos y cada uno de los requisitos, pasando por contar el chiste malo de todos los años, presentar cantando, entre otros, pero el punto álgido fue cuando sacó una tarta de nata y sigilosamente se acercó al Molt Honorable President Quim Torra, y le sugirió que si esa tarta acabara encima suyo se escribiría un capítulo más en la historia de la televisión. La apuesta era demasiado arriesgada y controvertida, así que abortó la misión y el tartazo se lo llevó un asistente del público entre un mar de carcajadas por parte de los invitados.

La ceremonia, organizada por Adetca y la Organització d’Actors i Directors de Catalunya, fue de lo más reivindicativa tocando temas como la igualdad de género en el sector teatral, la visibilidad de los distintos géneros que componen el teatro como el circo, al que se le deja un poco de banda y no recibe todo el apoyo de las instituciones que necesitaría. Òscar Dalmau y Òscar Andreu aparecieron también en escena para parodiar todo lo que sucede entre el público cuando va al teatro; como el típico “espectador IMDB” que cuando sale el personaje a escena empieza a repasar la filmografía, o esos espectadores que en el punto álgido de su catarro deciden comprarse una entrada para una función y compartirlo con el resto de asistentes. Las parodias no cesaban mediante sketches hilarantes como el de un par de muñecos, uno de ellos bastante deslenguado, que parodiaron los dos puntos opuestos del público; el del espectador que nunca va al teatro y está un poco perdido en el mundo y el del crítico teatral al que nada le entusiasma.

Albà también se mostró crítico con la política aludiendo a personalidades como el presiente del parlament Roger Torrent o la Alcaldesa de Barcelona Ada Colau que se encontraban entre el público asistente. Como no iba a ser menos, hubo lugar para reírse de los últimos acontecimientos como la dimisión del director del Teatre Lliure, Lluís Pascual cuya foto apareció solamente en un breve in-memoriam, y la reclamación de la plena libertad de expresión en un claro guiño a los últimos acontecimientos protagonizados por personajes que se ven coartados a la hora de expresarse. Otro de los guiños de más actualidad política son los CDR, pero en este caso en lugar de defensa de la república, se trata de la defensa de las “Representaciones”. Un amplio elenco de actores salieron en pantalla para reclamar los valores del teatro y el esfuerzo y empeño que le ponen en su día a día para disfrute del público, a base de humor ácido. El cierre de la ceremonia de presentación corrió a cargo del mismo Guillerm Albà que convirtió el escenario en un musical. Artistas como las Balkan Paradise Orchestra que se sumaron a la música que durante toda la velada fue amenizada por la Orquesta Marabunta y un invitado especial; Manolo García que se subió al escenario a cantar y que acabó con un gran estallido de confetti.

En esta edición de Catalunya aixeca el teló se inauguraron los nuevos Premios Catalunya de Teatre. Los galardones son honoríficos y un jurado especial de expertos y se iban entregando a lo largo de la gala. En su primera edición estos premios fueron otorgados a Silvia Munt, como mejor intérprete, premio que aceptó con un video dado que se encontraba en Madrid ensayando. La mejor contribución a las artes escénicas recayó en Daniel Martinez, Presidente de Focus muy feliz por recibir este premio. El Maldà recibió el premio a la mejor sala privada por la coherencia y paridad de su programación, y pudimos ver a los jóvenes gestores del teatro muy felices por este reconocimiento. La Gleva, fue galardonada con el premio al mejor proyecto artístico y el Teatre Kursaal de Manresa, se llevó el galardón a la mejor sala pública de teatro gracias a su exquisita programación, y su increíble historia hacia la reapertura encabezada por el colectivo social que luchó por recuperar este espacio.

Catalunya ya ha levantado el telón, ¿te hace un teatro?

Crónica realizada por Joshua Fenoy

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