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15.06.2018 Nacional  
Sónar+D arranca más fuerte que nunca

Sónar+D es la parte más experimental de Sónar, nos encontramos ante el evento que congrega a creativos de todos los ámbitos tecnológicos en un mismo lugar. Desde charlas, talleres, presentaciones así como instalaciones fijas que rompen con lo imaginable. Coge tu mejor sonrisa y date una vuelta para conocer lo último en arte audiovisual.

Miércoles, día dedicado a los profesionales y a prensa, todo transcurre tranquilo y es la hora de visitar aquellas instalaciones que el resto de días están concurridas. Es por ello que nos vamos a ver The Zero Gravity Band, una instalación de sonido inmersivo con luz y sonido a 360º. ¡Ponte cómodo que esto despega! Adentrarse a la instalación es de lo más divertido y desconcertante, pues parece que te sumerjas en una nave espacial rodeada de altavoces. La experiencia comienza y entramos en la aventura musical que Marc Marzenit y Albert Barqué-Duran nos han preparado. Sin duda alguna Marc Marzenit es un genio de la música electrónica, una persona que no pierde detalle y, para vivir una experiencia plena, nos recomienda situarnos con los ojos cerrados de pie en medio de la sala sintiendo los sonidos viajar de un lado a otro. Su segunda recomendación es repetir, pero esta vez estirados en el extremo de la sala con la cabeza situada fuera de la estructura de la instalación pero… ¡ojos abiertos! y mirando al centro de la cúpula. La música, creada en un vuelo parabólico que induce a la gravedad zero, te envuelve y te hace viajar y sentir movimiento, una sensación que solo es posible notar si dejas tus pensamientos fuera de la sala y te concentras exclusivamente en sus sonidos. ¡Nosotros salimos nuevos y relajados!

De sonido espacial a 360º nos movemos a la instalación que se estrenó ayer por parte de MEDIAPRO. Nos encontramos ante una de las instalaciones 360º más grande de España con unos visuales a la altura de Sónar. Durante 40 minutos nos estiramos en la moqueta y empezamos a viajar por mundos paralelos en los que reina la geometría y el mundo biomecánico. Diseños al más puro estilo Giger entre oscuro y espacial, jardines urbanos cálidos llenos de memorias USB, ciudades inversas, esculturas antiguas de diferentes culturas así como su simbología, los dioses de egipto… Sin duda una muy buena experiencia con una increíble acogida.

Descansamos un poquito de nuestros viajes cósmicos y paralelos para aprender y descubrir conocimientos conectando con otras personas que no han podido resistirse al festival. Sónar es más que un festival, nos educa y nos abre la mente, así que, decididos, nos dimos una vuelta por sus interesantes talleres. Los workshops para profesionales son muy diversos y podemos encontrar desde talleres para la creación de 3D y 360º, realidad virtual y aumentada, algoritmos del ritmo, estudio portátil hasta cómo utilizar máquinas para la composición de música. Nosotros decidimos sumergirnos en la temática de Sónar+D de este año y participamos en la construcción de un NanoSat.

En el workshop de IEEC aprendimos a hacer un nano satélite que los asistentes se llevaron a casa. El workshop fue muy ameno y nos introdujo a la estructura y los tipos de satélites además de la necesidad y la importancia de disponer de ellos variando su tamaño. Con un poco de remember con los ya conocidos Sputnik, Explorer y Vanguard, los tres primeros satélites creados, nos motivamos para comenzar la actividad por grupos. Lo cierto es que era imprescindible tener conocimientos básicos de mecánica y electrónica y algo de programación, no obstante, la gente se complementaba y se ayudaba aprendiendo juntos y bajo la supervisión del IECC para hacerlo funcionar. Para conectar con él, vinculamos un ordenador a través de la IP del satélite, previamente preconfigurado, y… ¡Bam! poco a poco fuimos teniendo acceso a funciones como la cámara, interactuar con la pantalla o ver su posición en la tierra. ¡Espeluznante! La sorpresa final vino cuando los responsables del workshop lanzaron el satélite a la cúpula de Sónar+D con un globo lleno de helio y echaron un ojo a Sónar desde arriba.

El espacio ha sido un tema que Sónar ha movido por todo lo alto y en el que se ha implicado todo el festival, por ello, las aclamadas actividades de realidad virtual no podían ser menos. Hemos observado que la sala no dispone de tanta oferta como el pasado Sónar+D, lo que es incuestionable es que siguen siendo la estrella de Sónar+D, prueba de ello es su sold out diario. Hay que tener en cuenta varios factores a la hora de valorar una experiencia de realidad virtual VR y es que los equipos que lo hacen posible están en constante desarrollo y, en una instalación como esta, los maravillosos dispositivos móviles de Samsung se suelen calentar bastante y deben ser reemplazados con frecuencia. Algo de esperar, pues recordemos que la actividad que conlleva procesar estos videos tiene el móvil trabajando a destajo y nosotros no podemos parar de verlos una y otra vez.

Nos decidimos por nuestras tres experiencias; FireScape tiene un argumento genial en el que, desde una escalera, contemplas el edificio de al lado y puedes ver ventana por ventana a todos los vecinos y vivir con ellos sus alegrías y desgracias, una trama que se une y se complica por momentos y que, desafortunadamente, tiene mucho que mejorar respecto a sus gráficos. Dinner Party narra la historia de una pareja en una cena entre amigos y que, al más puro estilo «la cuarta fase» nos ponen una grabación de audio en la que explica, bajo hipnosis, una experiencia de abducción. A pesar de que juega mucho con la geometría también debe prestar más atención a los gráficos y su calidad y es por ello, después de estas dos experiencias, que nos movimos a ver cómo se lo montan Felix & Paul. Como comentamos en otras publicaciones, estamos hablando de los primeros en mapear la Casa Blanca por lo que las expectativas estaban por las nubes. Odyssey VR, una aventura épica por un espacio inexplorado y basado en la película de Stanley Kubrick «2001: Una Odisea en el espacio». Space Explorers: A new dawn en el que disfrutaremos de un documental en 360º de la preparación de unos astronautas de la Nasa para viajar algún día a Marte. Y la gran elección, VR Jurassic World, inspirado en su reciente colaboración con la película de Universal Studios, donde viajamos a la isla de los dinosaurios y estamos bajo la protección de Blue, una velociraptor hambrienta que nos protegerá de los peligros del parque. El realismo de las imágenes te hace sentir pura empatía con Blue además de llegar a sentir el movimiento y el aire que generan el movimiento de las colas de estos gigantes, imagen jugando con nuestra mente.

Sónar+D es una experiencia hecha festival y esperemos que la estéis disfrutando tanto como nosotros. Todavía quedan dos días más así que pronto os contaremos nuestras aventuras dentro de esta gran experiencia.

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