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17.01.2018 Críticas  
Tonight, tonight… it all began tonight

Que West Side Story fue un hito en la historia del género musical hace 55 años, nadie lo puede discutir. Que marcó un punto de inflexión. También. Que todo ello son tópicos que los periodistas teatrales decimos. Más todavía. Pero si disfrutaste este fin de semana la proyección con la OBC en el Auditori de Barcelona, podrás confirmar que estos tópicos son absolutamente reales.

West Side Story es “La película” musical por excelencia. Un clasicazo por el que no pasa el tiempo y que llena teatros cada vez que se programa en los países anglosajones. Un musical con peleas entre bandas y reminiscencias a Romeo y Julieta que presenta la magnifica partitura de Sondheim y la dirección de Bernstein. Solo con estas credenciales ya es difícil que el musical no se convirtiera en éxito per se.

Este pasado fin de semana, la Orquesta OBC interpretaba en directo la partitura apoyando una versión original de la película en la que podíamos disfrutar solo de las pistas pre-grabadas de voces y sonidos. Toda la música que pudimos disfrutar fue exclusivamente interpretada por la orquesta dirigida magistralmente por Ernst van Tiel. Gran elección por parte de la dirección en escoger una película que rompió todos los récords y esquemas de la época e iniciar con ella el ciclo Bernstein.

West Side Story es la cuarta película más oscarizada de la historia: recibió 10 estatuillas, incluida la de mejor película y, por supuesto, la de mejor música. Y si hablamos específicamente de musicales cinematográficos es, con diferencia, el musical más premiado de todos los tiempos. La instrumentación para película requiere exactamente el triple de músicos que la original para teatro, lo que contribuyó a incrementar su espectacularidad y a convertir en inmortales canciones como Maria, Tonight o America. Jerome Robbins, el coreógrafo y director, llegó a estrenar más de 30 espectáculos en Broadway, pero con West Side Story entró definitivamente en la historia dorada del género.

La película en si, es una obra muy querida por el público, como pudimos notar con un rápido sold out en las dos funciones iniciales a la venta (y en la tercera que literalmente voló por la web de venta de entradas). Las butacas estaban llenas. No había lugar libre. Todo estaba completo.

La sonoridad del espectáculo fue espléndida. Solo escuchar el león de la Metro-Goldwyn-Mayer (MGM) pudimos ver la calidad del sonido del film. Pero la sola obertura musical que la orquesta mostró, nos dejó claro que valía la pena pelearse por un asiento en el Auditori de Barcelona. Un sonido perfecto, sin fugas, envolvente y limpio nos derretía en la butaca solo empezar.

La proyección no defrauda. Justo lo que esperábamos y deseábamos: un espectáculo interactivo, hipnótico, donde en momentos olvidas que tienes una orquesta perfectamente integrada en el espectáculo y donde en momentos olvidabas la película para fijarte en la destreza del director y los interpretes de la partitura.

Y es que, acudir a los ciclos #OBCinema de la orquesta titular del Auditori es todo un placer. Ya acudimos a la proyección con orquesta de Piratas del Caribe y esta proyección mejoró en calidad, si cabe, a lo vivido anteriormente. Estamos deseando que llegue el mes de junio cuando interpretarán el clásico Disney, Fantasía. Va a ser apoteósico. Así que no lo pienses mucho más que las entradas vuelan. Si te perdiste West Side Story, no te pierdas Fantasia. Si te descuidas, las entradas volarán mágicamente.

Crítica realizada por Norman Marsà

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