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31.01.2017 Críticas  
Júlia sí o sí

‘La señorita Julia’, de August Strindberg, una de las obras más representadas del dramaturgo sueco, tendrá su adaptación en la Sala Atrium bajo el paraguas de ‘La Trilogia de la imperfecció’ como JÚLIA hasta el 26 de febrero.

Casa de muñecas, la Señorita Julia y La Gaviota son tres de las grandes obras de la literatura dramática escogidas y adaptadas por la compañía Atrium para crear la “Trilogia de la imperfecció”. Una trilogía muy femenina pero con una denuncia para toda la humanidad y con tres puntos de vista masculinos sobre tres mujeres que quieren y que necesitan ir más allá del rol socialmente adquirido para alejarse de lo que la gente se espera o de lo que es socialmente correcto.

August Strindberg, autor de ‘La señorita Julia’, es a menudo considerado como uno de los mejores escritores teatrales escandinavos, el cual se centró en tragedias domésticas durante su etapa naturalista, dando lugar a análisis punzantes sobre el rol de la mujer.

JÚLIA corresponde a la segunda propuesta de Atrium con su Trilogia de la imperfecció. JÚLIA nos habla básicamente de las relaciones basadas en la lucha de poder, el poder del hombre sobre la mujer, el poder de la moral sobre el libre albedrío, el poder del rico sobre el pobre. JÚLIA lucha contra Jean representando una super-mujer que ansía al igual que él la posesión y sumisión del contrario.

A Júlia le encanta el tonteo, jugar con lo prohibido y hacer caer en la tentación a lo desconocido. Durante la noche de San Juan ha puesto en su punto de mira a Jean, un muchacho de clase baja que mantiene una relación con la cocinera de Julia. Jean es seductor, inteligente y un depredador nato al que también le encanta manipular. La situación a medida que avanza la noche se complica, se tensa y se calienta. Incluso cuando ya ha amanecido parece que sigue caliente y que no llegará a enfriarse nunca.

Violencia, deseo y capricho se repiten como estribillo de una obra que combina el teatro y la paracinematográfica que obliga a las actrices (Mireia Trias, Patrícia Mendoza) y actor (Jordi Llordella) a representar por un lado sus papeles y por el otro a hacer de operadores de cámara mientras se reproducen imágenes de versiones de la misma obra hecha película. Este recurso no solo implica el movimiento, sino que también hace grande el escenario en el que te sientes parte de él o parte de una película.

JÚLIA es una gran adaptación, que intercala elementos de la época con elementos contemporáneos, haciendo así una metáfora de lo que en realidad sucedía y sigue sucediendo a día de hoy.

Crítica realizada por Milena Vázquez

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